El Comercio

100.000 vueltas en 26 minutos

  • El documental ‘Re-vuélcate’ recoge la marcha solidaria que llevó a un equipo y una rueda de camión desde Sotrondio a Covadonga

  • «Los que lo han visto se han conmovido», dice Fran Linares, impulsor de esta aventura cuyos fondos se han destinado a la lucha contra el cáncer

¿Qué pasa cuando un grupo de personas tienen como motivación ayudar a los demás? ¿Qué sucede cuando el sueño de uno se convierte en la ilusión de todos? Estas preguntas son el punto de arranque de los 26 minutos del documental que recoge la experiencia de un grupo de personas, lideradas por Fran Linares, del LinaresGym, que recorrieron de una forma muy especial los 96 kilómetros que separan la localidad sanmartiniega de Sotondrio de Covadonga. El documental ha sido elaborado por el equipo de Josipu Jobs-SD. La suya no fue una excursión cualquiera, sino que estas 23 personas avanzaban volteando una rueda de camión de más de 80 kilogramos con el fin de recaudar fondos para una noble causa: la lucha contra el cáncer.

Las preguntas del principio se van respondiendo solas a lo largo de la casi media hora de duración del vídeo que se grabó durante los tres días que duró esta aventura solidaria, en los que la carga emocional fue en aumento. «Es un documental que toca. Creo que hemos sabido llegar a la sensibilidad de las personas», indica Linares.

Los volteos se alternan con las experiencias de los participantes. Hubo que se unió pensando en el familiar o el amigo que padece o ha padecido la enfermedad. Quien lo hizo contagiado de la ilusión de Linares o quien simplemente quiso poner su granito de arena apoyando desde un coche de avituallamiento. Además, a lo largo del camino, «hubo gente que nos vino a buscar al monte de madrugada solo para darnos apoyo, para contarnos su historia, animarnos a continuar o para voltear la rueda», explica Linares, que aún se emociona al recordar aquellos momentos. «Estábamos preparados para el esfuerzo físico, pero no para la repercusión moral que tuvo», admite.

Uno de los momentos más emotivos y que aún le ponen la carne de gallina fue la recta final. «La llegada a Cangas de Onís fue espectacular. Había cientos de personas esperándonos y muchas de ellas se sumaron a la marcha hasta Covadonga. Arriba no sé cuanta gente podría haber esperándonos y, según subíamos, empezaron a sonar las campanas de la Basílica. Frente a la estatua de Pelayo se hizo un pasillo con cuarenta caballos para recibirnos. Creo que se emocionó hasta el Rey Pelayo. Es imposible describirlo con palabras, pero en el vídeo ha quedado perfectamente plasmado», indica.

Fran, en la salida de Sotrondio, revolcando la rueda.

Fran, en la salida de Sotrondio, revolcando la rueda. / J. C. Román

Lo cierto es que las imágenes hablan por sí solas. Pero también dicen mucho los aplausos, los vítores y las risas de los residentes del centro de discapacitados intelectuales de la asociación Rey Aurelio, quienes también participaron en la marcha y para quien fue destinada una parte del dinero recaudado.

«Imparable»

«Los que lo han visto se han conmovido», confiesa Linares. Lo comprobó en la presentación oficial de la producción –actualmente disponible en las plataformas Vimeo y en Youtube–, que tuvo lugar la semana pasada en el Teatro Municipal de El Entrego ante más de 200 personas que a duras penas pudieron contener las lágrimas. Entre ellas, la directora del Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias, a la que se le hizo entrega de un cheque valorado en 6.600 euros.

Una cantidad que se alcanzó gracias a donaciones anónimas y a las más de setenta huchas que se colocaron por todo el país. «Aún quedan algunas por abrir», indica. Por lo que la cifra puede seguir subiendo, puesto que además la cuenta bancaria disponible para las donaciones seguirá abierta.

Y es que «la rueda es imparable». Linares ya ha recibido llamadas de otras comunidades autónomas para poner en marcha allí diferentes iniciativas con el fin de recaudar fondos. Él se lo toma con calma, pero lo cierto es que ya está pensando en el próximo reto. «El año que viene quiero hacer algo mucho más grande, pero poco a poco», adelanta este sanmartiniego que perdió a un amigo a causa del cáncer y hace todo lo que está en su mano para colaborar con la investigación.