El Comercio

Escombrera de Figaredo, donde Hunosa llevará a cabo un proyecto de recuperación medioambiental.
Escombrera de Figaredo, donde Hunosa llevará a cabo un proyecto de recuperación medioambiental. / JESÚS MANUEL PARDO

Hunosa logra un ahorro del 50% en su plan para reforestar Figaredo

  • La hullera adjudica en 145.700 euros y un plazo de ejecución de tres años las labores de hidrosiembra en la escombrera mierense

En junio, Hunosa licitaba un ambicioso plan para reforestar la escombrera del pozo de Figaredo, en Mieres. La oferta ascendía hasta un máximo de 300.000 euros -por un periodo de tres años- para la recuperación ambiental y su aprovechamiento forestal. La hullera ha logrado un ahorro de algo más de la mitad de la cuantía inicial en el proceso de adjudicación; estas labores se han contratado a la empresa Montaña Restauración Medioambiental S. L. por un importe ligeramente superior a los 145.700 euros, con impuestos incluidos. Para la realización de estas labores se presentaron un total de nueve ofertas, siendo la elegida la económicamente más favorable.

La ejecución de este proyecto se desarrollará de forma paralela a la retirada de estériles, que se quemarán en la central térmica que Hunosa posee en La Pereda, también en el concejo mierense. La recuperación ambiental de esta zona se prevé acometer mediante la hidrosiembra y la plantación de especies de arbusto y árboles. Así, se especifica que en las distintas fases del proyecto -con un total de tres- se procederá a la plantación de un cuarenta por ciento de abedul, otro tanto de fresno y un veinte por ciento de arce. También se prevé poder recurrir al acebo. En total, la superficie que se sembrará suma 122.000 metros cuadrados.

En su conjunto, las previsiones que maneja la compañía hullera apuntan a que, de ser posible explotar las más 3.000 hectáreas de futuros bosques, la ganancia cada cuatro años se aproximaría a los 19 millones de euros (más de 4,7 millones cada año).

Retirada previa

En las antiguas instalaciones de Figaredo, cuya explotación cerró en 2007, nueve mineros trabajan en el aprovechamiento de todo lo que hay en la escombrera mierense.

Primero, han de separar los componentes estériles que se enviarán a la central térmica de La Pereda. Los mineros también se encargan de preparar las plantaciones de árboles; y en un futuro se planteará el aprovechamiento de cultivos energéticos, los destinados a convertirse en biomasa. Hunosa adjudicó el pasado mes las labores de transporte de estériles por un importe de poco más de 313.000 euros, con impuesto incluidos. El contrato es por un año.

Se trata de un primer paso para iniciar esta recuperación ambiental de la escombrera. Se estima que cada metro cúbico de estériles tiene un peso de 1,6 toneladas. La Pereda, a donde se trasladará el material, tiene una necesidad diaria de 1.200 toneladas.