El Comercio

Asistentes a la asamblea vecinal en Campomanes.
Asistentes a la asamblea vecinal en Campomanes. / J. M. PARDO

Campomanes denunciará el vertido del Huerna ante el Principado y la CHC

  • Los vecinos en asamblea deciden levantar un acta notarial para dejar constancia del estado de las aguas «gris plomo»

«Estamos preocupados por los riesgos ambientales de los vertidos y nos sentimos indignados como ciudadanos». La presidenta de la Asociación de Vecinos de Campomanes, Loli Martínez, hacía estas declaraciones tras finalizar la asamblea para abordar los problemas del río Huerna. Ya se ha notificado en numerosas ocasiones ante el Seprona de la Guardia Civil «y siempre hemos obtenido respuestas ambiguas». Por eso han decidido levantar acta notarial y policial -con agentes municipales- del estado de las aguas para proceder a interponer sendas demandas ante la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC) y la consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente. «Queremos que acaban los vertidos».

La preocupación no es solo de los vecinos de Campomanes. De hecho, a la reunión, celebrada ayer por la tarde en el centro de mayores, acudieron vecinos de otras poblaciones y de Pola de Lena. «Es un grave problema ambiental que afecta a todos; esas aguas van a parar a otros cauces y al mar. Es preciso que se corrija esta situación», afirmaba la representante vecinal.

Posible riesgo

¿Hay riesgo para las personas? Entienden que, de momento, no; según acreditan los análisis de la empresa responsable del suministro. «Por ahora, la captación se encuentra en una parte superior a los vertidos». Pero hay miedo.¿Y qué son esos vertidos y de dónde proceden? Las sospechas son claras, pero no hay certeza alguna, por eso se pide una investigación. «El agua baja de color gris plomo, por lo que puede ser cemento. Y aquí cerca solo tenemos una obra», decía en referencia a la variante ferroviaria de Pajares. «Llevamos doce años sufriendo sus consecuencias y lo que nos queda», se quejan los vecinos.

El colectivo pide más implicación de las administraciones públicas, «que son las que tendrían que velar por los ciudadanos». A la asamblea solo acudieron ediles del PSOE y nadie del gobierno local. «Si un día hay un vertido, puede ser un descuido; tres días, una negligencia; pero hay más y entendemos que puede haber premeditación».

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