El Comercio

Mieres Tubos, sin comprador y al borde del cierre a finales de año

Trabajadores de Mieres Tubos, concentrados ayer ante la factoría.
Trabajadores de Mieres Tubos, concentrados ayer ante la factoría. / M. V.
  • La plantilla de trabajadores, reunida a la puerta de la factoría, volvió a reclamar los salarios adeudados

Un futuro cada día más lejano. A la factoría Mieres Tubos se le escapan las oportunidades. Y es que, hace unos días, el empresario moscón que se interesó por la fábrica rompió las negociaciones, supuestamente al conocer una deuda durante la realización de una auditoria. Deuda que podría alcanzar 2.000.000 euros. Un revés que no ha hecho reaccionar a la familia Uribarren, propietaria de la empresa, que continúa sin dar explicaciones a la plantilla.

Esta situación mantiene en vilo a sus setenta trabajadores, conscientes de que el próximo 31 de diciembre finaliza el Expediente de Regulación de Empleo en el que están inmersos. De hecho, ayer se reunieron a las puertas de la factoría para recamar los salarios que se les adeudan, la paga extra de julio y el salario de septiembre. Y también volvieron a pedir a los propietarios de la factoría que «la pongan en marcha porque es una empresa rentable y viable».

Igualmente, reclaman una solución inmediata a la familia Uribarren. Mientras, la lucha de los trabajadores continúa para tener un futuro digno. Así, esta semana comienzan una huelga para reclamar que les abonen sus salarios y comience una negociación con la propiedad.

Y todo ello para buscar una solución, antes de que ocurra algo que parece muy próximo y que temen todos los trabajadores: la entrada de la factoría en concurso de acreedores, lo que supondría su cierre definitivo

10 millones

La auditoría realizada por el empresario Juan Antonio Fernández Coalla, que había mostrado interés por hacerse con la fábrica, apuntaba al parecer a una deuda de dos millones de euros, hasta ahora ignorada, que habría que sumar a los casi ocho millones necesarios para poner en marcha Mieres Tubos.

Una cifra que, para los expertos en finanzas, resulta demasiado elevada para apostar por esta factoría, lo que habría motivado la retirada del empresario.