El Comercio

Sanidad financiará la compra de la parcela del centro de salud de Pola de Lena

  • Del Busto anuncia esta medida «especial y excepcional» ante la «situación económica» del Consistorio, que no puede pagar la operación

«A la mayor brevedad posible, mantendré un encuentro con la nueva alcaldesa de Lena para trasladarle la propuesta de formalizar un convenio especial y excepcional donde el Gobierno asturiano aportará la cuantía necesaria para afrontar la compra de la parcela adecuada». El consejero de Sanidad, Francisco del Busto, ofrecía así ayuda financiera al Ayuntamiento lenense para adquirir la finca para la construcción del nuevo centro de salud de Pola. El responsable regional explicó ayer, en sede parlamentaria a requerimiento de IU, que el Principado lleva esperando desde 2004 a la cesión de la superficie para esta obra.

De hecho, recordaban desde el PSOE, el todavía alcalde y nuevo coordinador regional de Izquierda Unida, Ramón Argüelles, llegó incluso a anunciar que se había expropiado la superficie en la zona de La Ería para el nuevo equipamiento.

De hecho, en el último Pleno municipal (julio 2016), a requerimiento del PSOE de Lena, el alcalde «admitió oficialmente que la expropiación de La Ería no estaba hecha y que el problema era estrictamente económico».

Por tanto, Del Busto -que afirmó que la construcción de este centro de salud es «prioritaria»- indicó que, «dada la situación económica del Ayuntamiento», se procedería a analizar una fórmula especial para hacer un anticipo del fondo de cooperación local. La operación tendría un coste de medio millón de euros para la expropiación y de otros 355.000, para la urbanización exterior.

Encuentro en breve

La intención del Principado era la de trasladar una solución a la que será nueva alcaldesa del concejo, Gema Álvarez; pero la pregunta de IU en la Junta ha forzado al Gobierno regional a anunciar la solución que prevé para afrontar, de forma definitiva este proyecto.

Sobre la mesa se encontraba la última idea del regidor Argüelles, la de aprovechar la superficie que ocupa el actual centro de salud y, mientras durasen las obras, utilizar una suerte de barracones médicos especiales para dar servicio durante los casi tres años de las obras.

El Principado rechazaba esa opción al entender que la superficie no era suficiente para un equipamiento moderno.