El Comercio

Setecientos euros al mes, el precio de Yuma por ir a clase

La familia Calderón en La Infiesta. Yuma, primera por la derecha, es la alumna sin transporte.
La familia Calderón en La Infiesta. Yuma, primera por la derecha, es la alumna sin transporte. / J. C. ROMÁN
  • Desde septiembre, Caso pagaba un servicio de taxi, pero el Consistorio avisó anteayer de que se había agotado el fondo de urgencia que lo sufragaba

Nuevo contratiempo para el mundo rural asturiano. La vida en una aldea casina y la enseñanza pública parecen incompatible. Y es que una niña de catorce años, que ha comenzado este año su ciclo de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO) en el instituto de Barredos, carece de servicio de transporte escolar gratuito para acudir a sus clases.

Educación y el Consorcio de Transportes ya informaron en septiembre pasado a sus padres que no podrían disponer de los setecientos euros que cuesta al mes un taxi para llevarla a diario hasta una localidad a la que si llega el transporte escolar.

De hecho, la niña no pudo comenzar sus clases con el resto de sus compañeros. Pasados unos días, el concejo de Caso arropó a la familia y el Ayuntamiento hizo un esfuerzo económico para asumir una partida en «casos de urgencia» del abono del taxi.

Anteayer, sus padres fueron informados de que tendrían que bajar ellos mismos a su hija desde La Infiesta, cerca de La Felguerina, hasta la localidad de Coballes por donde si pasa un taxi que comparte con otros tres niños del concejo.

«No nos lo esperábamos, pensábamos que el Ayuntamiento estaría hablando con la consejería de Educación para darnos una solución, pero al final ni unos ni otros» explicaba su padre Héctor Calderón. Ayer se encargó de trasladar a su hija, aunque «no siempre puedo, tengo que trabajar». La única opción sería solicitar una subvención para el transporte, que no alcanzaría el coste total, unos 6.300 euros cada curso escolar.