El Comercio

Esperando la gran nevada en la montaña

Esperando la gran nevada en la montaña
  • Tras una campaña navideña «perdida», las estaciones de esquí aguardan un cambio a mediados de mes | Los hosteleros 'salvan' la ocupación con un turismo de naturaleza que piden promocionar desde el Principado

Ninguna de las dos estaciones de esquí de la montaña central asturiana, Valgrande-Parajes y Fuentes de Invierno, ha podido inaugurar la temporada. Ya dan por «perdida» la campaña de Navidad, pero confían en que la situación cambie a mediados de enero. Si fuera así, «al menos podríamos tener cien días de nieve y estaríamos hablando de una campaña regular, pero todo esto no es más que especular con el tiempo», dice Javier Martínez, director de la estación de Valgrande, al tiempo que confiesa que se encuentra en «mangas de camisa» porque «la temperatura de estos días en la montaña es más alta de que la puede haber en Oviedo o Gijón».

Su homólogo en la estación de Fuentes de Invierno, Jorge Fernández Fierro, mira también hacia el cielo. «Solo han caído tres nevadas a lo largo del otoño, pero en cantidad insuficiente para esquiar. Esperemos que cambie la situación, porque este año no tuvimos ni puente de la Inmaculada ni campaña navideña». Se muestra cauto a la hora de pronosticar un cambio de tendencia, pero no puede evitar pensar en esa posibilidad. «El año pasado abrimos el 16 de enero y luego la temporada se prolongó dos semanas más. Ojalá ocurra lo mismo», desea.

Admite que esta situación de espera a que caiga una buena nevada es «desagradable», porque «nos pegamos todo el año preparando la temporada de esquí, realizando las labores de mantenimiento correspondientes para tener todo a punto y luego nos encontramos con que no podemos abrir. Pero no queda otra que armarse de paciencia».

Javier Martínez cree que la falta de nieve obedece a «un ciclo de años en los que se alterna una buena campaña navideña con otra mala. Esto es así, tristemente. La historia se repite, como ocurrió en el año 88 o en el 90». Se consuela, dice, aunque «poco», pensando en que esta situación es la misma en el resto de las estaciones europeas y de España. «En Baqueira están llevando nieve en helicóptero», apunta. Y así es. Camiones y helicópteros llevan la nieve desde los terrenos por encima de la cota 2.000 de Baqueira hasta las pistas más bajas para asegurar la conexión entre los diferentes sectores de la estación. Este trabajo se suma a la acción de los cañones de nieve, el apisonado con maquinaria, la retirada de posibles obstáculos y una apertura gradual de cada nueva pista para poder asegurar la permanencia de la nieve y unas condiciones adecuadas para la práctica de la esquí.

En la montaña asturiana no queda otro remedio que esperar a la nieve. «Estamos ya ansiosos. Ojalá la próxima semana podamos estar hablando de otra cosa», dice el director de Fuentes de Invierno.

La falta de nieve afecta no solo a las estaciones y escuelas de esquí, sino también a los hosteleros y al comercio de la zona. Luis Núñez, presidente de la asociación hostelera Asturcentral, ve el vaso medio lleno. Destaca que «para ser una comarca vinculada a la nieve, estamos salvando la ocupación con el turismo de naturaleza». Reconoce que los esquiadores anularon las reservas que tenían ya hechas, pero explica que está habiendo entre un 65 y un 70% de ocupación hotelera gracias a familias y parejas que buscan otro tipo de turismo. «Han venido familias con niños desde Málaga encantadas de que aquí hiciera frío y sol al mismo tiempo. Hubo también visitantes de Ibiza que venían buscando un lugar para pasear», relata.

Instalaciones sin uso hasta empezar la temporada.

Instalaciones sin uso hasta empezar la temporada.

Núñez considera que los hosteleros de la comarca «debemos ponernos las pilas y publicitar las alternativas que tenemos a la nieve para captar a otro tipo de clientela, a la que podemos ofrecer nuestros paisajes, nuestro verde, nuestro frío, nuestros monumentos prerrománicos y nuestra gastronomía. Es un placer que se te pongan las orejas rojas de frío durante una buena caminata y luego entrar en uno de los establecimientos de la zona a comer un buen pote, por ejemplo». En esa promoción debería participar el Gobierno del Principado, sostiene el presidente de Asturcentral.

«Aunque los hosteleros también lo hagamos, necesitamos el apoyo de la Administración», enfatiza. Asturcentral está formada por 55 socios y ofrece sus «conocimientos, capacitación y experiencia» para aglutinar a todo el sector turístico, una vez desaparecido el consorcio de la Montaña Central. Núñez quiere acabar con un mensaje en positivo. «Que no se estrese nadie por falta de nieve. 2017 va a ser mucho mejor que el año pasado», avanza.

Para el comercio de la zona, la diferencia entre un año con nieve o sin ella es «abismal», resalta José Vaquero, propietario de la tienda Skimal, dedicada a la venta y alquiler de material de esquí en Felechosa. Tal es así que la facturación se resiente entre un 35 y un 40%. «Ya hemos perdido la campaña de este año, aunque aún queda mes y medio de margen para saber si al final nieva y nos recuperamos», confía. Pero, por el momento, habrá que seguir esperando para saber si la temporada tendrá o no solución.