Menores de Ciaño golpean a un hombre en la calle ante su hija de ocho años

Calle de Ciaño donde, el pasado lunes, se produjo la agresión.
Calle de Ciaño donde, el pasado lunes, se produjo la agresión. / J. C. ROMÁN
  • La víctima sufrió la rotura de sus gafas y el reventón de un labio. «No podemos hacer nada», asegura que le dijo la Policía al presentar la denuncia

Tienen menos de trece años, pero atemorizan a todo un pueblo e incluso golpean a sus vecinos. Son varios menores, con varias denuncias presentadas en su contra, pero que siempre acaban «archivándolas porque son menores».

La situación más extrema la está viviendo, desde hace un año, una joven pareja con dos hijos. La madre, S. G. explicaba ayer que «los conocemos desde pequeños incluso jugaron con mi hijo, pero desde hace un año no hacen más que decirle que le van a pegar, le esperan a la salida del colegio y ya le han pegado varias veces». Tras varias agresiones, «fuimos a hablar con su familias, con el colegio, con la Policía, con la asistente social, con la Fiscalía de Menores, pero no hacen nada», explica la progenitora. Mientras asegura «mi hijo tiene quince años y no se atreve a andar solo, vive atemorizado, casi no sale de casa. Necesitamos ayuda», reclaman.

La situación se agravó este lunes pasado, cuando su marido, Y. B. R. llegaba al portal de su domicilio en Ciaño, con su hija de ocho años. Al ver a los menores «les pregunté que hacían ahí, porque temía que esperasen al crío y me dieron un puñetazo reventándome el labio y rompiéndome las gafas». De nuevo, presentó una denuncia a la Policía y la misma contestación: «Son menores no podemos hacer nada». Ayer, los mismos menores, estuvieron de paseo por Ciaño, increpando a varias personas mayores que caminaban por la calle.

La plataforma vecinal de Ciaño, creada para buscar una solución a este problema de convivencia, estudia la implantación de la figura del sereno. Una idea que plantearán en breve al Ayuntamiento y que funcionaría de forma similar a como se hace en «algunas zonas de Gijón donde el Consistorio abona el 30% del coste del servicio». Desde la plataforma aseguran que «sólo tratamos de tener un pueblo más seguro».

Los vecinos ya denunciaron en EL COMERCIO, a primeros de mes, la situación que estaban padeciendo, tras lo que mantuvieron algunas reuniones en el vecindario y, posteriormente, se reunieron con el alcalde, Jesús Sánchez, de Izquierda Unida.

Algunos de ellos señalaban entonces que, «en cuanto oscurece, tenemos miedo de andar por la calle porque se acercan a nosotros y nos molestan o nos intentan quitar algo, les vale todo. Es una auténtica vergüenza».

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