El Comercio

El Museo del Movimiento Obrero no abrirá antes de un año

  • Las instalaciones de la mina de San Vicente «podrían ser visitadas ahora mismo como sitio histórico que merece ser conocido y que permite interpretar los paisajes mineros», apunta el director del MUMI

Diecisiete años de espera. El Museo de la Minería y la Industria de Asturias (MUMI) lleva esperando su ampliación desde 2000, cuando comenzó a gestarse el proyecto de comunicarlo con el pozo San Vicente. Los primeros pasos se dieron entre 2000 y 2001 gracias a un taller de Fucomi (Fundación Comarcas Mineras), que rehabilitó las deterioradas instalaciones de la explotación.

El director del MUMI, Santiago García, recordaba ayer que hace más de un año que ya está operativo el tren minero que une bajo tierra el Museo de la Minería con las instalaciones de la mina de San Vicente, sede del Museo del Movimiento Obrero.

Estos trabajos supusieron una inversión cercana a los 1,2 millones de euros. Pero pocos avances, en cuanto a conocer el futuro contenido del dicho museo, ha habido desde entonces. García se mostró cauto a la hora de dar fechas para una apertura. Sí que apuntó, en cambio, que «ahora mismo la instalación podría ser visitada como sitio histórico que merece ser conocido y que permite interpretar los paisajes mineros».

Sobre el contenido propiamente dicho, apuntó que «está en desarrollo y tenemos que madurar más el contenido. Yo creo que no podemos pensar en menos de un año de horizonte para abrir el Museo del Movimiento Obrero». La nueva oferta será elaborada por el propio personal del MUMI, al quedar anulada una partida cercana al millón de euros para diseñar este museo solicitada en 2010 al Plan de la Minería.

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