El Comercio

Langreo clama por una solución para terminar el soterramiento de las vías

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Cabecera de la manifestación, ayer, por el centro urbano de Langreo, que reclamó más financiación para concluir el soterramiento. / JESÚS MANUEL PARDO

  • Los organizadores logran reunir en la protesta a más de 1.500 personas que piden más financiación a todas las administraciones implicadas en las obras

Terminar el soterramiento. Es el grito unánime que ayer llevó a más de 1.500 vecinos de la comarca del Nalón a manifestarse en defensa de un ferrocarril público y de calidad. En un recorrido entre los principales núcleos urbanos, La Felguera y Sama, los manifestantes convocados por la Plataforma por el Soterramiento exigieron a todas las administraciones públicas implicadas en el proyecto, en sus sobrescostes y retrasos, la financiación necesaria para que los trenes de la línea Gijón-Laviana circulen bajo tierra en Langreo.

Una reclamación vecinal que estuvo apoyada por los principales sindicatos asturianos, con los secretarios regionales de CC OO y UGT; Izquierda Unida, con la presencia de la mayoría de sus concejales en ambas comarcas mineras y su coordinador general Ramón Argüelles; Podemos, con numerosos diputados y ediles, y la familia socialista representada por sus cuatro alcaldes del Nalón y muchos de sus concejales, diputados regionales, además de la edil langreana de Ciudadanos y figuras populares como exárbitro Mejuto González. Sólo dejaron de asistir a la protesta los representantes del Partido Popular, tanto a escala local como regional.

La marcha transcurrió desde el parque viejo de La Felguera hasta la plaza del Ayuntamiento de Sama. Iba encabezada por los miembros de la plataforma con una pancarta que resumía el objetivo de la misma, '¡Basta de retrasos! Soterramiento de las vías de Feve en Langreo ¡Ya!. Por un ferrocarril público y de calidad'.

En el balcón municipal, la corresponsal de EL COMERCIO en la comarca leyó, al final de la protesta, un manifiesto consensuado entre los componentes de la plataforma. El texto destacaba los inconvenientes que los langreanos soportan desde el inicio de las obras en 2009, los continuos retrasos y la falta de una financiación adecuada desde el inicio de las obras. Los vecinos quisieron dejar claro a las diferentes administraciones implicadas en el proyecto que «no vamos a permitir que esta herida que atraviesa Langreo se convierta en parte de nuestro paisaje eternamente»..

La representación política tampoco se mostró ayer muy segura del final de las obras. En ese sentido el secretario regional de Comisiones Obreras, José Manuel Zapico ,recordaba que «los técnicos de ADIF se han comprometido a visitar las obras, esperamos que durante esa visita confirmen que se van a financiar los trabajos y aporten un calendario de fin de obra».

Otras de las reivindicaciones del acto ciudadano fue la defensa de la línea férrea Gijón-Laviana que, desde el comienzo de las obras del soterramiento, ha perdido en torno a 800.000 viajeros.

Los vecinos aseguraron en el manifiesto que se necesitan inversiones en seguridad y reclamaron que «se adecúen los pasos a nivel de San Frechoso y La Oscura y se cedan activos ociosos e inmuebles en desuso como estaciones». El diputado de Ciudadanos Armando Fernández puntualizó que «no podemos permitirnos dejar un territorio como el Nalón, con una población envejecida, sin ni siquiera un transporte público de calidad».

Retraso de cinco años

El proyecto de la obra civil finalizará en septiembre próximo, según las previsiones del Gobierno regional, aunque el primer plazo la daba por concluida en 2012. En todo caso, a día de hoy, nada garantiza que estos trabajos vayan a tener un destino futuro. Y es que no hay financiación para acometer la superinfraestructura ferroviaria (vías, catenarias, sistemas de seguridad, estaciones), ni tampoco para urbanizar los terrenos que se liberaran tras las obras.

Por eso, el Valle del Nalón exigió ayer más dinero para terminar unos trabajos que «llevamos soportando más de siete años y que podrían no servir para nada», rezaba en una parte del texto.

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