El Comercio

Pénjamo sale del estado zombi

Los participantes en la jira zombi de Pénjamo preparando su caracterización.
Los participantes en la jira zombi de Pénjamo preparando su caracterización. / JESÚS MANUEL PARDO
  • Los vecinos disfrutaron de sus fiestas y anuncian nuevas actividades reivindicativas

El barrio felguerino de Pénjamo no está muerto. Este fin de semana estuvieron de parranda y prometen muchas más actividades para reivindicar un lugar en las propuestas de ocio, cultura y deporte de Langreo. La unión vecinal hizo posible unos festejos que llevaban casi dos décadas sin celebrarse, con ellos han querido poner de manifiesto sus «ganas de luchar por nuestro barrio, para que vuelva a tener actividad y contar en el ocio de los langreanos» explicaban los vecinos. Después de dos días de diversión, en la que participó todo el barrio ayer llegaba la jira con marcado carácter reivindicativo. Fue una jira zombi.

Los 'pénjamistas' prometieron revolución y explotó ayer cuando los vecinos convertidos en zombis, muy cerca de las piscinas abandonadas y quizás de ese centro social que anhelan pero que nunca llegó, comenzaron a disfrutar de su jira festiva con la ilusión de conseguir algo para este barrio felguerino. La comida llegaba de las casas y a los vecinos no les importaba donde se estaban ni quien estaba al lado, porque ayer más que nunca Pénjamo estaba unido y con ganas de luchar.

Junto a los vecinos estuvieron presentes también un nutrido grupo de artistas asturianos comandados por Mónica Cofiño, 'La Xata la Rifa', empeñada en «resucitar lo que está muerte devolviendo a la vida a los vecinos mediante un hechizo».

De esta unión, impulsada por la Asociación El Güesperon con reuniones en la marquesina del barrio, los vecinos reivindicaron con esta jira a Pénjamo como «el mejor lugar para criar críos y para disfrutar de la vida». Y, para ello, están dispuestos a poner en marcha actividades para niños y mayores, espichas festivas, celebraciones festivas a lo largo de todo el año, pero también para recuperar sus piscinas. Los vecinos decían que «como buen zombi estoy infectado por el virus de la lucha por mi barrio».

La jira dio un nuevo aire al barrio, muchos ya hacían planes y se ponían al día con las necesidades del barrio, ayer todo parecía posible y «sino es a la primera será a la segunda o a la tercera pero lucharemos por ello», explicaban los vecinos, mientras daban buena cuenta de viandas y refrescantes bebidas. Los zombis fueron desapareciendo con la fiesta de la espuma pero la ilusión de los vecinos por lograr cosas para su barrio ya ha arraigado. En Pénjamo ayer se podía ver y oír a decenas de zombis gritando «estamos vivos, estamos a tiempo estamos empezando». Y avisaban «tendréis noticias de Pénjamo y buenas noticias».

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