El alcalde teme que se pierdan empleos con el cierre del colegio de Ciaño

MARTA VARELA LANGREO.

El cierre del colegio San Vicente La Salle de Ciaño ha conmocionado a los langreanos. La noticia, adelantada por EL COMERCIO, era ayer el principal tema de conversación en Ciaño. Los 143 alumnos tendrán que escoger otro centro educativo en el concejo, algo que no parece que represente un problema para las familias que, pendientes de una reunión para conocer más datos, expresaron la idea de continuar apostando por la labor educativa de La salle, que cuenta con otro centro en La Felguera, aunque aquí tendrían el problema del transporte escolar. Mientras, muchos explicaron que «los matricularemos en el colegio público de Ciaño donde tienen muchos amigos para que no sufran el cambio».

La principal preocupación, no obstante, recae sobre el futuro del profesorado, una veintena de profesionales que se enfrentan a la posibilidad de quedarse sin trabajo. Aunque están abiertas las negociaciones para buscar posibles reubicaciones en otros centros concertados, la disminución del alumnado está afectando a todos los centros de las cuencas y no parece tarea fácil. El alcalde de Langreo Jesús Sánchez mostró su preocupación por el futuro de los trabajadores. «Los niños tienen plazas en otros colegios, pero lo peor es la posible pérdida de empleo. No me gustaría que se perdiese ni uno solo», manifestó.

El director de la red de centros educativos de La Salle, Francisco Mateo, transmitió ayer el pesar de la institución por la decisión de cierre del centro en Ciaño y agradeció «su confianza» a las familias que durante «muchas generaciones» han pasado por el colegio.

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