Aplazan la expropiación de una finca a un ganadero de Lena para el vertedero de Adif

El ganadero, en el centro, en su finca de Lena con vecinos. /  PARDO
El ganadero, en el centro, en su finca de Lena con vecinos. / PARDO

Vecinos de Campomanes respaldan a Raúl López y piden que se le entregue otro terreno igual para seguir con su actividad

A. FUENTE CAMPOMANES (LENA).

«No se trata de un cambio de intenciones, simplemente de un aplazamiento. Esperamos que, mientras tanto, llegue también alguna recompensa por los daños causados, nos arreglen las aceras, las rejillas del cementerio o nos limpien las alcantarillas que llenaron de barro. Si eso sucede, nos demostrarán que la ley es igual para todos». La Asociación de Vecinos de Campomanes se refería, ayer así a la paralización de la ocupación de una parcela de un ganadero de la zona que cuenta con un cebadero de terneros. La finca la quiere usar Adif para verter estéril de la obra de la variante ferroviaria de Pajares.

Una treintena de vecinos acudieron a las nueve de la mañana para acompañar al ganadero y propietario de una carnicería de Pola, Raúl López Álvarez.

El afectado ya explicó que es una pequeña parcela de poco más de 500 metros cuadrados, muy pequeña. El problema que señala es que no puede trasladar las cabezas de ganado por restricciones del Principado. «No se trata de dinero, que me pagan algo más de 8.000 euro. Es porque me quedo sin espacio para desarrollar mi actividad».

El afectado afirma que no es la primera vez que le expropian una parcela para ejecutar las obras de la alta velocidad ferroviaria a su paso por el concejo. Pero denuncia que este terreno en particular no es fundamental para el trayecto ferroviario, «es solo para depositar el estéril de las excavaciones y podrían elegir otra ubicación». Se queja de que el daño que hace a su negocio es «enorme».

Desde el colectivo vecinal se indica que el afectado, lejos de oponerse a la expropiación, «lo único que pide es que le repongan los mismos usos de los terrenos en igualdad de condiciones: distancia de su negocio, accesibilidad, prestaciones para número de animales o facilidad de uso». Al negarse a dejar paso al personal del Adif, el ganadero fue denunciado y ha sido un juzgado de lo Contencioso el que ha dictado el derribo. «Desde aquí no entraremos a valorar una decisión judicial, pero llamaremos a una reflexión: si se causa un daño a un particular en beneficio del interés general, ¿no tiene dicho particular derecho a que se le reponga en igualdad de condiciones el bien dañado?», se pregunta el colectivo vecinal tras la concentración pacífica.

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