Barbón: «Seguiré viviendo en el piso de mineros en el que aprendí a luchar»

Adrian Barbón se dirige a presidir su último pleno como alcalde y ratificar su dimisión. / JUAN CARLOS ROMÁN

El nuevo secretario de la FSA se mantendrá como concejal hasta que tome posesión su sucesor al frente de la Alcaldía de Laviana, Julio García

MARTA VARELA POLA DE LAVIANA.

Adrián Barbón ha sido el alcalde más longevo en la etapa demócratica de Laviana. En su mochila, nueve años en el cargo que ahora cambia por la dedicación exclusiva a la Secretaria General de los socialistas asturianos, cargo para el que fue elegido hace quince días. A pesar de que sus padres se encontraban en la manifestación de Madrid por unas pensiones dignas, no emprendió en solitario su partida del Ayuntamiento.

Barbón estuvo arropado por el núcleo más afín a Pedro Sánchez como Gimena Llamero, el presidente de Honor de la FSA Pablo García, la ex alcaldesa langreana María Fernández, los alcaldes de San Martín del Rey Aurelio Enrique Fernández y de Sobrescobio Marcelino Martínez. A su lado, otros regidores que trabajaron con él, como el de Aller, no adscrito (después de dejar la FSA) David Moreno, y Aitor García del Partido Asturianistas (PAS) que gobierna en Bimenes. Allí estaba también Marcia Barreñada, su antecesor en el cargo, y el dirigente socialista José María Solís.

Lo esperaban en un Pleno abarrotado al que entró luciendo la medalla de alcalde y el bastón de mando, que al finalizar la sesión extraordinaria dejaría guardados a la espera de un nuevo regidor, que previsiblemente se elegirá el día 20 del presente mes.

«Dejo a Laviana en buenas manos», dice en referencia al vicealcalde «Nunca podré agradecer al pueblo de Laviana el cariño que me ha dado»

Barbón quiso dejar la Alcaldía poniendo por delante lo que más le impera, su pueblo de Laviana y sus vecinos. A ellos, se refirió en su despedida. «Donde quiera que esté, siempre me tendréis a vuestro lado para luchar por Laviana. Siempre tendré claro que es mi vida, mi pasión y mi sentimiento». Y quiso aclarar que «seguiré viviendo en el piso de mineros, en la barriada de Fontoria Nueva donde me crié y donde aprendí el significado de luchar».

Pero, sin lugar a duda, la prioridad de Barbón eran ayer sus convecinos y, en especial, los militantes socialistas. A ellos, dirigió la mayor parte de su discurso e incidió en que «no voy a defender ni mi legado, ni la gestión de estos años, los tiene que juzgar el pueblo de Laviana , yo sólo les puedo decir gracias, gracias y gracias por confían en el PSOE, y en mí».

A sus compañeros de Corporación les lanzó un mensaje velado. «No es tiempo de reproches, no es tiempo de discusiones estériles», dijo. A renglón seguido, confesó que entre sus rivales políticos, «me llevó muchos amigos con independencia de la discrepancia política».

«Se cierra una página del libro de mi vida personal, nunca podrá agradecer a Laviana el cariño que me dieron estos años y lo mucho que aprendí con ellos», apostilló Barbón.

Fue una emotiva renuncia a la Alcaldía. Y a su sucesor, el vicealcalde Julio García, que hasta el próximo Pleno ejercerá como alcalde en funciones, le dijo: «Sé que Laviana está en buenas manos». Y puntualizó que «hay un gobierno municipal muy potente al frente del proyecto socialista y que ha decidido, por unanimidad, que Julio García sea nuestro candidato».

Un voto necesario

Con la intención puesta en que, «como viene ocurriendo en toda la etapa democrática Laviana tenga un alcalde socialista», Barbón sólo renunció, de momento, a la Alcaldía y se mantendrá algunas semanas más como concejal. De esta forma, podrá votar a García como candidato a conservar la Alcaldía. Será un voto necesario ya que el PSOE no tiene mayoría absoluta, le corresponden 8 de los 17 concejales que conforman la Corporación lavianesa, si bien una alianza entre las cuatro fuerzas políticas que están en la oposición y que suman nueve ediles (IU 4, Somos 2, PP 2 y Foro 1), se ve impensable, aunque no se descartan conversaciones.

Además, seguir como concejal le permitirá gestionar sus labores como presidencia de la Asociación de las Comarcas Mineras (ACOM), asegurándose así la transición ya que, previsiblemente, en noviembre, elegirá un nuevo presidente. Así explicó que «los municipios mineros necesitan que ACOM funcione y no quiero ser yo el causante de su paralización».

Más

Fotos

Vídeos