Los niños descubren el secreto de la aspirina

Los alumnos del colegio San Antonio-La Salle de Ciaño se quedaron asombrados con los experimentos científicos que realizaron en la planta de Bayer. /Juan Carlos Román
Los alumnos del colegio San Antonio-La Salle de Ciaño se quedaron asombrados con los experimentos científicos que realizaron en la planta de Bayer. / Juan Carlos Román

La planta de Bayer en Langreo organiza visitas para los escolares de las Cuencas con motivo de los 75 años de la compañía

JUAN SAN MARÍNLangreo

Alumnos de sexto de Primaria del colegio San Antonio-La Salle de Ciaño descubrieron cuál es el proceso de elaboración de las aspirinas en la planta de Bayer que está ubicada en la localidad de Lada, en Langreo. Es un programa de visitas que la empresa farmacéutica lleva a cabo todos los martes y jueves de noviembre para conmemorar su 75 aniversario en la comarca. «El objetivo es acercar la empresa a la población, en especial a los más jóvenes, así como impulsar su espíritu científico», comenta Tomás Gutiérrez, responsable del Departamento de Calidad de la central.

En esta actividad participan todos los centros educativos del concejo de Langreo. «Está destinada a los alumnos de sexto de Primaria, que tienen 11 y 12 años», señala Gutiérrez. Todos pasan por el Registro antes de entrar a la planta –en su caso, lo hace el profesor que les acompaña–, por motivos de seguridad. Una vez dentro, primero reciben una charla sobre el funcionamiento de la empresa y después, se enfrascan en el proceso de elaboración de la aspirina, no sin antes armarse con guantes, bata y gafas. «Les hacemos experimentos sencillos e inocuos. Intentamos que sean lo más real posible», aclara el responsable del Departamento de Calidad. Según él, «todos salen encantados y demuestran tener mucha participación, haciendo preguntas e interesándose por el proceso».

«Hacemos experimentos que sean lo más reales posibles», afirma el director de Calidad

Ya en el laboratorio, fue Cristina Muñiz la encargada de hacer la demostración, que hizo sonreír y provocó algún que otro gesto de asombro entre los escolares. Allí descubrieron algunos de los utensilios que emplean los químicos y científicos para sus experimentos, como la probeta, la pipeta y el matraz. Además, probaron a mezclar diferentes elementos líquidos comprobando su reacción y cambio de color. También aprendieron una de las normas básicas que utilizan los trabajadores de Bayer en Langreo. «En el laboratorio medimos todo lo que hacemos», recordaron los trabajadores de la empresa.

Los alumnos estuvieron acompañados por el director del colegio San Antonio-La Salle de Ciaño, Adolfo José Hernández, y por el responsable de impartir la materia de Ciencias Naturales, David Fernández. Este último apuntó que «les gustan más las naturales que la geografía, hay mejores notas». El docente calificó la visita a Bayer como «una actividad muy interesante porque les permite tener contacto con el laboratorio, algo que no pueden hacer habitualmente». Y es que fue en esta sala donde transcurrió buena parte de la visita. «Una excursión por las instalaciones no se podría realizar por motivos de seguridad», advirtió Julio Lorenzana.

«Antes hacíamos dos toneladas de aspirinas al año y ahora hacemos 15 en un solo día»

En estas instalaciones es donde se elabora el principio activo de la aspirina, la materia prima. «Es lo que realmente cura, lo que hace el efecto sobre la enfermedad», señala Lorenzana. En la actualidad, en la planta trabajan entre 150 y 160 personas. «Cerca de un centenar forma parte de la plantilla de Bayer y el resto son de empresas externas», comenta Julio Lorenzana. Cuenta que «estos trabajadores son del concejo de Langreo, principalmente, aunque también hay algunos del resto de Asturias y de lejos del Principado». Todos ellos se encargan de la elaboración de aspirinas que se pueden encontrar en el mercado. Dice Lorenzana que «antes hacíamos dos toneladas al año, ahora hacemos 15 toneladas al día».

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