Menos consultas pero más atención a domicilio

El 82,5% de los vecinos de Mieres, Lena y Aller recibieron atención y, de media, acudieron al médico 5,28 veces el año pasado La sangría demográfica y una población cada vez más envejecida condicionan la asistencia sanitaria en el Caudal

ALEJANDRO FUENTE MIERES.

El área sanitaria del Caudal, que agrupa los concejos de Mieres, Lena y Aller, registró el año pasado un total de 293.248 consultas médicas. Se trata de un 14% menos respecto a 2014, año en que se registró una cifra cercana a las 341.000, la más alta de esta década. Desde entonces, este tipo de atenciones ambulatorias se han ido reduciendo de forma paulatina; fueron 319.600 en 2015 y 311.052 en 2016. ¿A qué responde esta bajada? Según la gerente del área sanitaria VII, Alejandra Fueyo, el descenso de actividad en los centros médicos de la comarca se debe a la merma de población en la zona. Y es que la pérdida de habitantes en estos concejos es considerable, ya que se estima en unos cien vecinos menos al mes; 12.000 al año.

No obstante, se incrementa de forma considerable atención médica a domicilio, pasando de 7.888 actuaciones en 2014 a 8.242 a lo largo del ejercicio pasado, un 4,5% más. Fueyo, acompañada del nuevo director del hospital Álvarez-Buylla de Mieres, Raimundo Álvarez Ordiales, señala que el motivo es también claro: «Cada vez tratamos a una población más envejecida», un tipo de usuario que es incapaz de acudir por sus propios medios al centro de salud.

LOS DATOS

Hay más datos que maneja la gerencia del área; ¿cuántas veces acude un ciudadano a consulta? Esta frecuencia ha registrado un leve descenso. En 2014 fueron 5,84 las veces que, de media, acudieron a consulta los vecinos de Mieres, Lena y Aller. En 2017 la cifra bajó hasta las 5,28 consultas por habitante y año. Pero para Fueyo la cifra destacable en todo esta recopilación de datos es la de la población total atendida durante el ejercicio anterior, que se situó en el 82,52%, casi un 3% más que en 2014.

Las consultas de pacientes que acuden al área de enfermería en el Caudal también se ha reducido de forma drástica desde 2014; en aquel año, la cifra era de 230.790 y en 2017 bajó hasta los 187.466.

La atención pediátrica fue de un total de 33.685 consultas, un descenso menor que en el resto de especialidades, ya que en 2014 fue de poco más de 36.000. Tanto Fueyo como Álvarez Ordiales destacaron que lo principal en la atención sanitaria es el «rápido diagnóstico del paciente», que redunda en una mejor atención y en un adecuado tratamiento.

UCI innecesaria

Ambos responsables sanitarios también se refirieron a la moción -aprobada el jueves en el Pleno del Ayuntamiento de Mieres- que reclama a la Consejería de Sanidad la implantación de una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el hospital Álvarez-Buylla. Al respecto, Fueyo apuntó a que en el Principado hay un total de cien camas para este tipo de atención. La mayoría se encuentran en el Hospital Central de Oviedo (HUCA), mientras que el resto se reparten entre Gijón, Avilés y el Valle del Nalón (donde hay seis). «En la actualidad, hay una ratio de camas de este tipo de casi diez por cada 100.000 habitantes, una cantidad que es excelente».

¿Pero sería necesario este servicio en el Caudal? La gerente es clara: «Es completamente innecesario». En primer lugar, explica, la mayoría de los casos que precisan de este tipo de atención son derivados a Oviedo -no al Nalón-, y se trata de una unidad «que precisa de concentración, que haya el mayor número de camas en un mismo lugar; la dispersión es contraproducente». Otro apunte es que las distancias con el HUCA son mínimas, «y los transportes se realizan con las máximas garantías de calidad sanitaria», apuntó el director del hospital.

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