Las Cuencas reclaman «un cambio radical»

Panorámica de Langreo, con la central térmica de Lada en primer término, cuyo cierre y desmantelamiento están previstos para el 2021. /J. C. ROMÁN
Panorámica de Langreo, con la central térmica de Lada en primer término, cuyo cierre y desmantelamiento están previstos para el 2021. / J. C. ROMÁN

Alcaldes mineros y sindicatos se reúnen para buscar soluciones al despoblamiento y el paro

ALEJANDRO L. JAMBRINA

El objetivo es claro: «convertir las Cuencas en un lugar para vivir y también para trabajar». Bajo esta idea, las dos corrientes sindicales mayoritarias, CC OO y UGT, hacen un llamamiento masivo a instituciones, administraciones, grupos políticos, asociaciones y movimientos vecinales de los valles del Nalón y del Caudal. Los dirigentes sindicales coinciden en dejar claro que la unión «es la única vía posible que nos queda para lograr que nos escuchen. Llevamos muchos años en una caída constante y las cosas no pueden seguir así, éste es un año crítico».

Los problemas a los que se enfrentan los territorios mineros en el futuro son «muchos y variados» y los sindicatos reclaman que para revertir esta situación «es necesario impulsar un cambio radical». La despoblación, el elevado desempleo y la fuga de grandes los grupos empresariales hacia otras provincias dejan huella en ambas comarcas.

«Sufrimos una alarmante pérdida de población, las empresas que cierran y abandonan sus terrenos industriales, los despidos que elevan la tasa de desempleo y los precios encarecidos de las viviendas, son solo algunos de los factores que han ido sumiendo a las cuencas en una profunda crisis», señala la secretaria de CC OO en el Nalón, Esther Barbón. Indica, además, que «es un problema de todos porque nuestras realidades son similares».

Problema multidisciplinar

Su homólogo de UGT, Ángel García, alerta de que «nos enfrentamos a un problema multidisciplinar, un mal que abarca diversas áreas» y también destaca que factores como la despoblación es «algo que nos preocupa muchísimo, pues repercute directamente en muchos otros problemas». Dice que «las empresas se ubican en sitios donde hay más residentes porque son las unidades mayores de consumo. Si no hay personas, las empresas se establecerán en otra parte y la industria acabará muriendo». Frente a este cisma, el dirigente sindical propone como opción potenciar el sector servicios. «Podemos establecer empresas del sector terciario pero la producción se tendrá que deslocalizar debido a la falta de gente para cubrir esos puestos de trabajo», apunta.

Según los sindicatos, en el Valle del Nalón recoge datos tan alarmantes como que «si se compara la población de la comarca en el 2000 con los datos recogidos en 2018, nos encontramos con que la población ha disminuido en 14.000 personas. Si la comparativa se hace con 2010, hay 8.000 vecinos menos», subraya Barbón.

Otro factor que influye mucho, a juicio de los líderes sindicales, es la baja natalidad en todo el territorio. Una de las medidas que se baraja para solventar este problema es impulsar un plan para incentivar el número de nacimientos. «La realidad es que el único municipio donde creció la población joven durante el último año fue en Laviana», destacan en CC OO. «Es necesario diseñar una estrategia en este sentido, al menos, menos un plan de conciliación familiar que ayude a los jóvenes a poder formar sus propias familias».

El tema del desempleo es otro de los factores más alarmantes. En el 2010, en el Nalón había 6.890 parados, en 2014 se pasó de 9.000 personas sin trabajo. Hoy, las Cuencas se encuentran a niveles de hace ocho años, con 6.502 desempleados. El secretario de UGT, Ángel García, pone el foco en que «estos índices no son reales» y explica que «aunque el número de desempleados haya bajado, hay que mirar las cifras de despoblación». Advierte también de que «si la natalidad hubiese llevado unas cifras normal, no podemos ni imaginarnos cuanta gente estaría en el paro». En este sentido, el alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, comparte la idea de que «no hay buenas políticas dirigidas a que la gente se quede».

El cierre de la industria asentada en la zona es otra de las lacras que están viviendo la zona. Repercute directamente en la pérdida de empleos y acarrea otras consecuencias indirectas. «Hay que abordar el tema demográfico, replantearse el uso del suelo, si necesitamos continuar con hectáreas paradas y sin uso que no permite un desarrollo urbano», reclaman en CC OO. Esther Barbón hace referencia a «los activos ociosos de las empresas que abandonaron sus terrenos, como es el caso de Duro Felguera, que tiene varios miles de metros cuadrados abandonados». Una fórmula que proponen desde el sindicato es «bajar el Impuesto sobre Bienes e Inmuebles (IBI) de las empresas propietarias de estos terrenos para hacer más atractiva su permanencia en las Cuencas. Para atajar todos estos problemas, los sindicatos han hecho un llamamiento a la unión. En las próximas semanas mantendrán reuniones con los alcaldes mineros porque «todo suma, no se excluirá a nadie en el diseño de nuestro futuro», señalan.

Emergencia social

Algunos grupos políticos ya se han posicionado al respecto. El secretario de Política Económica de la FSA-PSOE, Enrique Fernández, ha resaltado que «desde el partido entendemos la llamada a la movilización de los sindicatos porque hay razones de sobra. Los socialistas siempre hemos estado y siempre estaremos con los sindicatos, apoyando a los trabajadores. En este caso a los de las comarcas mineras». Añade también que «la situación de los indicadores socioeconómicos del Nalón y del Caudal es muy mala y no aguanta ninguna comparación ni con los niveles de Asturias ni de España y, por tanto, es una situación de emergencia social».

Por su parte, los alcaldes de Mieres y Langreo también defenderán esta idea. El edil langreano, Jesús Sánchez, comparte «totalmente el análisis de las comarcas mineras, evidentemente necesitamos pelear entre todos para sacar esto adelante». Afirma que «toda la Corporación municipal langreana apoyará las medidas de movilización y presión de una realidad que es conocida y tiene que salir a la luz pública».

Manifestación masiva

El primer edil hace referencia a una de las principales medidas que proponen los sindicatos tras la unión de todas las partes, una manifestación masiva en protesta por sus derechos. En este sentido, la secretaria en el Nalón de CC OO apunta que «los vecinos tienen el papel más importante de todos, los sindicatos y los políticos podemos ser sus representantes pero son ellos quienes deben salir a la calle y paralizarlo todo para hacerse oír».

Los fondos mineros, a juicio de todos, también han contribuido a que las cuencas tengan ahora estos problemas. Para el alcalde de Langreo, «han sido un claro ejemplo de la dejadez de las instituciones. Cada administración tiene sus responsabilidades, pero lo que pido es que cada uno cargue con la suya. Hubo falta de compromiso con proyectos ejecutados y que están financiados con nuestro dinero, son más de tres millones de euros que nadie nos ha devuelto». Para CC OO y UGT, este 2018 es crucial para las cuencas ante el cierre de las minas programado para el 31 de diciembre. Temen que esto conlleve también «el cierre para el futuro de estas comarcas, que han dado mucho a Asturias y fueron el motor de la recuperación industrial y económicas».

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