Detenido por golpear a una camarera y romper la luna de cinco coches en Sama

La luna de uno de los cinco coches golpeados, rota. / J. C,. ROMÁN
La luna de uno de los cinco coches golpeados, rota. / J. C,. ROMÁN

La chica recibió vario puntos de sutura en la cabeza y el hombre, con numerosos antecedentes policiales, intentó agredir a la cajera de otro local

MARTA VARELA LANGREO.

Se precisó la actuación de dos patrullas del Cuerpo Nacional de Policía y varios agentes para reducir a un vecino del valle del Nalón que había golpeado a una camarera, roto el cristal de un bar, dañado al menos cinco vehículos con su cachava (con la punta de acero) e intentó agredir a la cajera de otro establecimiento.

Todo ello en el centro urbano de Sama, por donde deambuló toda la tarde del lunes. La detención se produjo pasadas las nueve y media de la tarde-noche de ese día y el individuo -que cuenta con un amplio historial delictivo- fue trasladado a los calabozos de la comisaría de Langreo-San Martín del Rey Aurelio, desde donde fue puesto a disposición judicial en la mañana de ayer.

Se trata de un hombre de mediana edad que, según diversos testimonios recogidos ayer en este distrito langreano, llevaba toda la tarde «buscando jaleo», y ya había sido expulsado de al menos dos establecimientos hosteleros por su actitud amenazante hacia camareros y otros clientes. Algunas personas indicaron que se trata de un vecino de El Entrego que hace unas semanas «vino a vivir a la zona de La Joécara y no ha dejado de dar problemas».

Tras varios encontronazos con diferentes vecinos, el detenido entró minutos antes de las nueve de la noche del lunes en un establecimiento de la calle Covadonga. Según un testigo directo de los hechos, «estaba borracho y no dejó de increpar hasta que de pronto comenzó a dar con su cachava golpes en la barra». Fue entonces cuando la camarera le recriminó su actitud y le invitó a abandonar el local. «Le levantó la cachava y le golpeó en la cabeza. La joven comenzó a sangrar y él se fue sin más dando voces». La joven tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios minutos después y le aplicaron varios puntos de sutura en la cabeza, en la zona cercana a la cara.

Forcejeo con los agentes

Ya en la calle, el detenido continuó su camino por la calle Covadonga y unos metros después comenzó a dar golpes a algunos de los vehículos estacionados en la calle, rompiendo al menos cinco lunas. Según los testigos, «siguió caminando dando voces y golpes a los coches hasta la calle Pablo Iglesias, donde quiso entrar en una tienda de alimentación». Fue precisamente en las inmediaciones de este establecimiento donde fue retenido por varios agentes de la Policía Nacional, con los que en un principio forcejeó, resistiéndose a ser detenido.

Las personas congregadas cerca del lugar de la detención explicaban ayer que «no entraba en razón; quería pegarle a las chicas de la tienda y la Policía no se hacía con él. Estaba como fuera de sí y dando voces». Finalmente, fue reducido y llevado a dependencias policiales. «Sabemos que llegó hace muy poco de la cárcel, pero nos tememos que lo puedan soltar y vuelva a montar jaleos».

Mientras los dueños de algunos de los coches afectados decían que «hemos puesto denuncia, pero a ver quién nos paga la luna. No tiene trabajo ni nada. Al final tendremos que correr con los gastos». Aunque lo peor, afirmaban, es que «seguro que pronto andará otra vez en la calle y volverá a armar alguna».

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