Una fuga de gas obliga a desalojar a diecisiete personas en Pola de Lena

Lugar donde de produjo la rotura de la tubería de agua y la fuga de gas, en la calle Menéndez Pidal.
Lugar donde de produjo la rotura de la tubería de agua y la fuga de gas, en la calle Menéndez Pidal. / FOTOS: JUAN CARLOS ROMÁN

El escape se originó mientras los operarios arreglaban una tubería de agua que había reventado. Los vecinos tardaron casi tres horas en volver a casa

JUAN SAN MARTÍN POLA DE LENA.

Una fuga de gas obligó a desalojar a diecisiete personas de un edificio del grupo de viviendas Santa Cristina, en Pola de Lena en la mañana de este domingo. El suceso tuvo lugar pasadas las 9 horas. El conducto del gas se rompió cuando varios operarios estaban arreglando una tubería de agua que había reventado a medianoche. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Local, Guardia Civil, Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado (SEPA) con base en el parque de Mieres, operarios del Ayuntamiento de Lena y técnicos de la empresa de gas para localizar la rotura. También estaba presente el edil de Obras del Consistorio lenense, Jesús Fernández.

Por precaución, bomberos y efectivos de la Policía procedieron a desalojar el edificio más próximo al lugar de los trabajos e impidieron el tránsito de coches y peatones por la calle Menéndez Pidal, a partir de donde se encuentra ubicada Cruz Roja. «Olía mucho a gas en todo el edificio y llamamos a la Policía para alertar de la situación», explicaba José Coro. Casi tres horas permanecieron en la calle los residentes del inmueble, que se quejaban de la tardanza en localizar la avería. Una vez que se dio con el lugar exacto, «se procedió a cortar el suministro y las labores, según explicó el concejal, se centraron en sustituir el tramo dañado para poder restrablecer el servicio a los vecinos lo antes posible». Mientras tanto, los bomberos realizaron varias mediciones con el explosímetro, tanto en la zona del edificio evacuado como en las proximidades.

Una vez que comprobaron que no había valores que indicaran la presencia de gas, dieron permiso a las personas evacuadas para volver a sus viviendas. Eso sucedía pocos minutos después de las doce del mediodía. A las 12.06.

Sótanos anegados

Los vecinos intentaban recobrar así la calma después de una noche de lo más accidentada. A las doce de la madrugada, como se decía, se rompió la tubería del agua. Fueron los residentes de este inmueble, los del número 24 de la barriada de Santa Cristina, los que dieron la primera voz de alerta. El agua anegó el sótano de sus viviendas y obligó a cortar el suministro en la zona comprendida entre la calle Menéndez Pidal (también, a la altura de Cruz Roja) y La Ribera en torno a las dos de la madrugada. «Estuvimos toda la noche sacando agua del sótano (donde se encuentran las carboneras)», añadía Marcelino Coro.

«Me llamaron sobre las dos de la madrugada para decirme lo que había pasado -apuntaba el concejal de Obras-. Estuvimos cerca de dos horas para reparar la avería, hasta las cuatro de la madrugada». En estos trabajos participaron operarios del Ayuntamiento y trabajadores de la empresa Aqualia.

Cuando ya parecía que todo estaba solucionado, ocurrió el escape de gas. Solucionada también esta incidencia, los vecinos trataban de volver a la normalidad y retomar los planes que tenían previstos. «Había quedado en ir a Carabanzo y voy a llegar tarde, porque no me han dejado entrar a vestirme», decía una de las residentes, mientras que Vicente Fernández, vecino de una vivienda próxima a la zona afectada, señalaba: «Mis hijas iban a marchar a la playa a primera hora de la mañana, pero no pudieron porque tenían el coche aparcado en la zona y la Policía les impidió utilizarlo por precaución».

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