El geriátrico del Montepío registra una media de 180 residentes en el último año

Juan José González Pulgar. /  M. R.
Juan José González Pulgar. / M. R.

La residencia consolida su nivel de ingresos, con 2,8 millones de euros, y presenta un saldo positivo de más de 34.000 euros

A. FUENTE FELECHOSA.

El geriátrico del Montepío de la Minería en Felechosa «mantiene su tendencia positiva y vuelve a mejorar en 2017 en todos sus parámetros de oferta, servicios, gestión, volumen de usuarios y empleo». Desde la mutua, que preside Juan José González Pulgar, explican que se ha cerrado el ejercicio con unos ingresos superiores los 2,8 millones de euros. La ocupación media también mejora, con 180 residentes, cuando en 2015 la cifra era de 104.

«Estas cifras consolidan por tercer año la consecución de los objetivos marcados con el Plan Estratégico, adoptado en 2015 por el Montepío, para reorientar la actividad, potenciarla y garantizar sobre todo su viabilidad como proyecto social comprometido con el territorio y el mutualismo, cumpliendo con los compromisos originales adquiridos como proyecto subvencionado dentro del plan de reactivación de las comarcas mineras», destacan desde la entidad.

Fue en 2016 cuando el centro residencial obtuvo beneficios por primera vez. Llegó a acumular, desde mayo de 2012, unas pérdidas de 2,8 millones de euros. El nuevo chequeo, presentado por el departamento financiero del Montepío a su comisión regional, arroja un sostenimiento en el crecimiento en ingresos, con 239,956 euros más con respecto a 2016. Esta cifra hace posible que el balance final ofrezca un nuevo saldo positivo de 34.356,51 euros. El pasado verano registró un pico con 220 residentes, «gracias al programa de vacaciones senior, con estancias temporales para mayores y sus familias».

Más de noventa empleos

Toda esta actividad ha consolidado también la cifra de empleo en la residencia, con 93 puestos de trabajo directos -que multiplican por cuatro los inducidos-. En su mayor parte, se trata de personal que reside en la comarca. Principalmente, en Felechosa, Cabañaquinta, Pola del Pino y Moreda, «convirtiéndose en una de las principales actividades socioeconómicas del Alto Aller, generando una red propia de conexiones y movimientos sociales».

La mutua destaca que el centro ha puesto en funcionamiento la nueva unidad de logopedia, que se suma a las de terapia acuática, rehabilitación (con tres fisioterapeutas), psicología (abierta a las familias y potenciada en horarios) y nutrición. Además, se ha realizado un refuerzo en los programas de terapia ocupacional y en la programación sociocultural en comunidad abierta (para todo el Alto Aller) con exposiciones, conciertos y teatro.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos