Los hosteleros langreanos, agobiados por los continuos robos en sus locales

Taberna muestra el lugar por donde accedieron los ladrones. / ROMÁN
Taberna muestra el lugar por donde accedieron los ladrones. / ROMÁN

Los ladrones asaltaron ocho establecimientos en los últimos dos meses, algunos en más de una ocasión

MARTA VARELA LANGREO.

Pablo Taberna y Aida Argüelles llevan más de un mes acostándose cerca de su teléfono. ¿El motivo? Durante el último mes y medio, los ladrones han asaltado su sidrería en tres ocasiones. El establecimiento está ubicado en el distrito langreano de La Felguera, una zona que en las últimas semanas está sufriendo «una auténtica oleada de robos», según afirman los propietarios. Y no son los únicos. En las últimas semanas son varios los negocios que han sufrido robos o daños por la noche. Es una situación que se repite en bares y restaurantes de Sama, Riaño y Lada.

Así, en la madrugada del viernes los ladrones entraron en el restaurante El Caldillo, en el distrito de Lada. Al día siguiente, accedieron a La Virusa, en La Felguera. En ambos casos saltó la alarma pero no fue suficiente para evitar el robo. Tampoco el resto de las medidas de seguridad con las que cuentan los hosteleros, como persianas, cámaras o verjas. Según denunciaron, «nada parece disuadir a los ladrones».

Grabados por las cámaras

Los propietarios, cuyas cámaras han sido testigos del 'modus operandi' de los cacos, explicaron que «actúan con mucha rapidez y con la cara tapada. El modo de entrar, en la mayoría de los locales, es rompiendo un ventanal, ya que las puertas tienen rejas. Así entran directamente a las máquinas tragaperras y/o de tabaco. Actúan en cuestión de minutos, son muy rápidos». Por este motivo, las fuerzas de seguridad y los vecinos no les han pillado 'infraganti'. «Cuando llegan, sólo se encuentran con los desperfectos», manifestaron los hosteleros.

El recuento de los últimos cincuenta días deja al menos ocho establecimientos, solo en Langreo, que han sido víctimas de los amigos de lo ajeno. Ante esta situación, estos empresarios, en su mayoría autónomos y con personal a su cargo han mostrado su descontento y exigen una mayor presencia policial en las calles, sobre todo, de madrugada. Aseguraron que «ya no sabemos qué medidas tomar para proteger nuestros negocios. Ya solo nos queda dormir dentro».

Los hosteleros ya han protegido sus negocios contra esta «oleada de robos», como comentaron. Han invertido en vigilar la seguridad de sus locales pero «siempre buscan por donde entrar. En algunos establecimientos ya solo nos queda poner rejas en las ventanas y no sabemos si con ellas será suficiente para parar a esta gente o los destrozos serán todavía mayores».

No están descontentos con la actuación policial. Afirmaron que «vienen siempre que les avisamos y sabemos que están investigando» pero consideraron que «durante la noche, hay poca vigilancia, deberían realizar más patrullas nocturnas para persuadir a esta gente. Sobre todo, hasta que detengan a alguien o disminuyan los ataques».

Los robos en establecimientos hosteleros es una constante en la comarca del Nalón en los últimos meses. El pasado mes de julio, las fuerzas de seguridad detuvieron en la marco de la 'operación Convento' a cuatro personas -una de ellas, menor de edad- por su implicación en el robo de 16 establecimientos hosteleros en las localidades de El Entrego, en San Martín del Rey Aurelio, y en el distrito langreano de Sama. El 'modus operandi' de los detenidos, a los que se les imputó el delito, era similar al que se utiliza en los robos que se están sucediendo ahora en Langreo: buscan lugares alejados del centro, abren la puerta con una maza y revientan los cristales. Son robos rápidos, apenas duran unos minutos.

Fotos

Vídeos