El lobo asola a los ganaderos de Caso

José Luis Menéndez saca parte de su rebaño de ovejas a la finca que tiene en la zona de Campo Caso. /Juan Carlos Román
José Luis Menéndez saca parte de su rebaño de ovejas a la finca que tiene en la zona de Campo Caso. / Juan Carlos Román

Los ataques del cánido han acabado con buena parte de la ganadería casina, que ha sufrido la baja de casi 200 reses

JUAN SAN MARTÍN CAMPO DE CASO

«El lobo mató a más de 200 reses en lo que va de año». Así lo afirman los ganaderos del concejo de Caso, donde los ataques de este animal se han incrementando considerablemente en los últimos dos años. Recientemente, los ataques castigaron al pueblo de Orlé, donde apareció una oveja muerta y otra dos con mordiscos muy graves que fallecieron días después. Además, la pasada semana fue hallada en Pendones una xata con mordeduras.

Junio y julio son los meses en los que más ataques de lobo se han registrado en la ganadería casina y «nunca ha habido tantos como este año». Para exigir soluciones, en abril, más de 200 ganaderos de Caso y Sobrescobio se concentraron en Campo de Caso en protesta por «la mala gestión de los daños del lobo». Según cuentan, «queremos que nos dejen seguir trabajando y viviendo en nuestros pueblos sin temer al lobo».

Y es que noche tras noche, la situación se repite en el municipio casín. El cánido ataca sus ganaderías y ellos ya no saben qué hacer para paliar esta problemática. «Hemos decidido guardar el ganado al atardecer para protegerlo», explica Abelardo Miguel. Dice que «a mí ya me mataron más de dos decenas de ovejas, con la pérdida que conlleva, porque la compensación económica por los daños tarda más de un año en llegar y no es la que en un principio se preveía. Todavía recibí este mes una carta por los ataques que sufrieron una parte de mis ovejas en abril y que ya había reclamado».

La subvención que ofrece el Principado por los daños causados es una de las principales reclamaciones que realizan los ganaderos. Sostienen que en algunas ocasiones no denuncian los ataques que sufren «porque la compensación no hace más que bajar. Antes pagaban en torno a 120 euros por cada oveja que atacaba el lobo, ahora pagan unos 90», señala José Luis Menéndez.

Las batidas

La actividad ganadera es uno de los motores económicos del concejo, por ello estos profesionales del campo reclaman que «desde el Principado se dejen de mentiras y sacrifiquen a los lobos que prometieron. Nos dijeron que iban a acabar con más de 40 y, al final, solo fueron poco más de 10», indica Abelardo Miguel. Su vecino, Mariano Blanco, opina que «no hace falta exterminarlos, sino que haya más control y que se regule su número. Si la situación sigue así la ganadería de Caso va a acabar desapareciendo». Miguel ya piensa que «eso es lo que en realidad quieren las instituciones. Pretenden que aquí solo quede maleza y que el ganado desaparezca. Muchas son las consejeras que han pasado por aquí y ninguna ha conseguido solucionar este problema, son todo falsas promesas que luego no cumplen», apunta.

A José Luis Menéndez el futuro tampoco le pinta bien. Explica que «desde hace cuatro o cinco años, la situación ya es insostenible debido al aumento en el número de lobos». A él le llama la atención que en este tiempo el comportamiento del cánido también ha cambiado, lo que puede haber influido en este incremento en el número también de ataques. «Es un animal que tiende a esconderse pero, en la actualidad, es todo lo contrario. Antes tenían más comida en las zonas altas, sin embargo, ahora no disponen de ella y bajan a los pueblos a por nuestro ganado», indica Menéndez. Este ganadero señala también que «la caza ha bajado por culpa de los ataques del lobo».

Para Abelardo Miguel, «si un chaval quiere tener una ganadería en Caso dentro de unos años, no va a poder porque el lobo acabará con todo su ganado si no hacen nada para evitarlo», apunta.

Mariano Blanco también advierte de que «cuando lleguen las intensas nevadas del invierno, bajarán al pueblo y los tendremos cerca de nuestras casas». No sería la primera vez, ya que el pasado mes de abril un ataque de lobo acabó con la vida de varias ovejas en una finca que se encuentra a escasos metros de la piscina municipal y muy cerca de la plaza del Ayuntamiento de Campo de Caso.

El sacrificio de los lobos es otra de las medidas que proponen en Caso. Quieren organizar batidas por la zona para acabar con buena parte de la población de lobos. Pero esta medida no cuenta con la aprobación de las asociaciones ecologistas. No obstante, los ganaderos lo tienen claro. «Los verdaderos ecologistas somos nosotros que nos preocupamos por los animales que habitan en nuestro concejo. No entendemos por qué se defiende tanto a los lobos y no protegen a las ovejas o las cabras», afirman.

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