Los médicos logran salvar la mano del hombre atacado en Mieres

Zona de Nuevo Santullano donde se produjo la pelea. / J. M. PARDO
Zona de Nuevo Santullano donde se produjo la pelea. / J. M. PARDO

La Guardia Civil continúa la búsqueda del agresor, huido tras la reyerta que tuvo lugar junto al hospital de Mieres

A. FUENTE MIERES.

Todavía ayer había un reguero de sangre en la acera junto al Hospital Vital Álvarez-Buylla, en el barrio de Nuevo Santullano, en Mieres. Vecinos y usuarios del centro esquivaban las manchas que recordaban el terrible suceso. Un coche de la Policía Local se apostó casi todo el día en las inmediaciones del lugar de la reyerta, que enfrentó en la tarde del lunes a dos vecinos de la barriada. Ambos, según los relatos de testigos, se hirieron con sendas armas blancas; pero uno de ellos recibió un corte que hizo peligrar su mano, ya que en un primer momento no se descartaba su amputación.

Ante la gravedad de sus heridas, que le llevaron a perder una gran cantidad de sangre, fue trasladado de urgencia al Hospital Central Universitario de Asturias (HUCA), donde durante la pasada noche fue operado para evitar la pérdida de la mano. «Los médicos tratan de reconstruirle la extremidad», aseguraron desde su círculo más íntimo. El herido, tiene 41 años, y es parrillero en un restaurante de la comarca. «Las primeras impresiones son buenas y se confía en que la pueda salvar a pesar de las graves heridas», señalaron.

El agresor también sufrió varios cortes pero huyó de la zona instantes después del suceso. La investigación para dar con su paradero está dirigida por la Guardia Civil, que ha desplegado un amplio dispositivo para su búsqueda. Al cierre de esta edición, todavía no le habían encontrado a pesar de estar identificado. Tampoco se ha encontrado el arma con la que se cercenó la mano al vecino de Santullano. No obstante, se considera que tiene que tener «un filo de grandes dimensiones». Aunque en un primer momento se habló de un hacha no se descarta que se trate de un machete.

Los vecinos, algunos testigos presenciales, prefieren no facilitar información sobre lo que sucedió en la tarde del lunes pero sí que aseguran que la disputa entre ambos se inició en la llamada plaza de la Tortuga (hay una escultura con esa forma y decorada con mosaicos) donde, al parecer, reside el agresor. Fue allí donde comenzaron a pelearse y el ingresado en el HUCA recibió un fuerte puñetazo en la cara. Pero eso fue solo el principio. La tensión se elevó y ambos se cruzaron numerosas amenazas hasta que fueron a por las armas para enfrentarse. El cruce de navajas tuvo lugar sobre las cuatro y media de tarde, y fue entonces cuando se desencadenó el trágico desenlace.

«No entendemos qué ha podido pasar; él -en referencia al cocinero herido en la mano- es una persona muy tranquila, buena y muy trabajadora. Es algo incomprensible», señalaron sus conocidos, según quien «todo ocurrió muy rápido». Los vecinos tampoco saben mucho más. Tan solo aciertan a decir que «se pelearon a la vista de todos en las cercanía de una cafetería muy frecuentada por usuarios del hospital y los propios sanitarios». Otros, coincidieron con la víctima cuando se dirigía, por su propio pie, a Urgencias. «Perdió una gran cantidad de sangre. Una vez allí perdió el conocimiento y, al ver la gravedad de la herida, fue trasladado al HUCA», dicen. Al llegar a Oviedo, fue trasladado a la unidad de Cirugía Plástica donde se llevó a cabo su intervención.

Este suceso ha alterado poco al barrio El responsable de la asociación vecinal de Santullano, Lito García argumentó que «fue un hecho puntual. Llevamos mucho tiempo trabajando por mejorar la convivencia y creo que ya lo hemos logrado; se acabaron los problemas. De hecho, el 21 de octubre celebraremos una comida de confraternización», dijo.

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