Mieres despide a Porrón, el maestro que soñó con un campus y lo consiguió

La familia estuvo arropada en todo momento durante las largas horas de tanatorio. /  JUAN CARLOS ROMÁN
La familia estuvo arropada en todo momento durante las largas horas de tanatorio. / JUAN CARLOS ROMÁN

Adrián Barbón, secretario general de los socialistas asturianos, definió al exalcalde como «una persona que rema, de las que ayudan, un ejemplo»

MARTA VARELA MIERES.

Perdió la batalla más importante, pero en su lucha incansable como socialista logró grandes sueños para Mieres, una localidad donde Misael Fernández Porrón será recordado como lo que fue, un maestro enamorado de su profesión. Y sobre todo, porque fue quien hizo posible que su concejo tuviese un campus universitario y trabajó incansablemente, durante su época de alcalde en la villa entre 1995 y 2003, y logró con su impulso hacer realidad estos sueños.

Quizás por ello sus caminatas diarias, acompañado por sus familiares directos, por ese entorno del campus de Barredo, le sirvieron de alivio a la fatal enfermedad que terminó con su vida el pasado jueves en el Hospital Universitario de Asturias (HUCA), donde llevaba casi una semana internado debido a un empeoramiento de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que sufría desde hace más de un año.

Ayer, amigos y familiares lo despidieron en la intimidad. Con anterioridad, recibieron a las numerosas personas que quisieron despedirse de su maestro, de su alcalde, de su director de Deportes, de su compañero de camping, de su amigo, de ese socialistas inquebrantable. Desde la distancia, el secretario general de la Federación Socialista Asturiana (FSA), Adrián Barbón, recordó al exalcalde de Mieres, como «una persona buena, un gran socialista, alguien que hizo del compromiso su vida».

«Era bueno, un gran socialista quien hizo del compromiso su vida», subrayó el secretario

Según Barbón, «la familia socialista asturiana está de luto. Se nos va una de esas personas que son únicas. Un hombre que era la mejor bandera para que la gente, al mirarlo y conocerlo, dijera eso de 'así que esto es ser socialista'». Con personas como Misael, dijo Barbón, «es mucho más sencillo todo, porque son de las que reman, de las que ayudan, de las que son ejemplo», aseveró.

Porrón se fue -poco antes de cumplir los 69 años- siendo, casi sin darse cuenta, una parte importante de la historia de Mieres, como muchos recordaron en el tanatorio. El concejo da hoy por concluidos los tres días de luto oficial por su muerte y a partir de ahora tendrá que aprender a vivir sin la figura de Porrón, del maestro, del amigo, del contrincante respetuoso, del socialista, del amigo, hermano, padre y marido.

Fernández Porrón zanjó su etapa al frente de la Alcaldía con su regreso a la enseñanza. Su compromiso con la familia socialista hizo que, entre el 2007 y el 2011, coincidiendo con el segundo mandato de Vicente Álvarez Areces, ocupase también el cargo de director general de Deportes, tomando el testigo de Daniel Gutiérrez Granda. En 2011 se apartó de la vida política y se jubiló como maestro.

Otra de las cualidades que los allegados recordaron de él fue su legado político. El legado político de Fernández Porrón tiene su sustento en su carácter dialogante que culminó con en el desarrollo del campus universitario de Barredo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos