Moreda, a tope con los Humanitarios

Decenas de vecinos siguen la puya del ramu, previa al desfile de carrozas. / FOTOS: JESÚS MANUEL PARDO
Decenas de vecinos siguen la puya del ramu, previa al desfile de carrozas. / FOTOS: JESÚS MANUEL PARDO

Había sidra y empanadas; gaitas y baile y, sobre todo, ganas de disfrutar de una jornada con la que la meteorología fue benevolente

A. FUENTE MOREDA.

La procesión no se celebró en Moreda; estaba en las carreteras y en los trenes que se dirigían a la población allerana, que ayer celebró el día grande de sus fiestas de San Martín. Los coches colapsaban parte de la autopista A-66 en su entrada a Ujo y Figaredo desde Oviedo y se tenían que echar al arcén, y la estación de tren de Feve de Mieres estaba a reventar a la espera de llegase el convoy. La empresa ferroviaria fue previsora y amplió el número habitual de vagones para dar respuesta a la demanda. Y es que Moreda estaba, desde primera hora de la mañana hasta los topes. Había sidra y empanadas; gaitas y baile y, sobre todo, ganas de disfrutar de una jornada con la que la meteorología fue benevolente. Igual fue una cuestión divina, ya que el cura que ofició la misa, Antonio Vázquez, dijo que, al menos, había logrado mantener a raya la lluvia hasta las siete de la tarde.

A la presidenta de los Humanitarios de San Martín este margen dado por el sacerdote le parecía escaso porque eran muchas las actividades que tenían que desarrollarse después de esa hora. Sobre todo, los fuegos artificiales de la medianoche. Esperanza del Fueyo destacaba el «ambientazo» y que el santo «nos acompaña siempre; tiende ese manto tan guapo que tiene que nos permite disfrutar de este día». Con ella se encontraban componentes de la delegación belga de Gembloux, Humanitario del Año. «Estamos encantados de estar aquí y de disfrutar de la fiesta», decía con un pronunciado acento Bernadette Luar. También se encontraba Amado González Hevia 'Favila', autor del cartel de esta edición. «El pueblo tiene ese sabor a tradición de siempre, se sabe mantener», señalaba.

La pregonera se vio sorprendida al salir del templo y encontrarse con la plaza llena de gente. «Yo es que no pensaba que esto pudiera estar así de gente, me lo quiero pasar bien y volver más años porque esto es impresionante», decía con una amplia sonrisa la escritora Teresa Álvarez.

Los herederos de José Antonio Gutiérrez, 'Caneco', fallecido en junio de 2016 y que era el 'Puyaor de honor' de la Sociedad Humanitarios de San Martín, se encargaron de la subasta de los panes de escanda del ramo, que fue procesionado antes del acto religioso. Hubo subastas que llegaron a los 380 euros por uno de estos compactos panes. Y después dio comienzo el tradicional desfile de 'les xandes', las carrozas que este año hacían especial referencia a la tradición regional.

Temas

Aller

Fotos

Vídeos