Piñeres vuelve a torear a San Antonio

El mozo torea a San Antonio a la salida de la iglesia. / J. C. ROMÁN
El mozo torea a San Antonio a la salida de la iglesia. / J. C. ROMÁN

Decenas de personas participan en el acto central de las fiestas del patrón y en la cuarta gran paellada, a la que siguió la romería

MARTA VARELA PIÑERES (ALLER).

El santu de Piñeres, San Antonio, no procesiona como los demás. Un mozo, vestido con fajín azul y boina, va delante de la imagen portando una bandera a cuadros que no deja mover al aire, gracias a unos acompasados movimientos de muñeca.

Los vecinos de la localidad allerana celebraron así ayer la festividad de su patrón, San Antonio, con el popular 'toreu del santu', como se refieren a este ritual. Es una tradición centenaria y de origen desconocido del que existen numerosas leyendas populares. La más conocida es, quizás, la que habla de un soldado allerano que había combatido en los Tercios de Flandes y que, al conocer la belleza de esta tradición, decidió traerla a su tierra, a su vuelta. La peculiaridad de la procesión anima cada año a decenas de visitantes a compartir con los ahora escasos vecinos de esta localidad. La procesión discurre entre la iglesia de San Pedro y la capilla de San Antonio. Es algo más de un kilómetro en la que el mozo no deja de mirar al santo.

Antes de entrar en la capilla, el joven deja en el suelo la bandera a cuadros, que según dicen algunos, representa a las tentaciones que San Antonio tuvo que superar. Y el santo pasa por encima de ella representando su triunfo ante las tentaciones. Ayer, después de esta peculiar y tradicional procesión, los vecinos continuaron con los festejos en honor a su patrono con música, baile regional y la celebración de la cuarta gran paellada, a la que siguió la romería con música en directo de varios grupos que pusieron el broche a estos festejos.

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