Los vecinos temen que el argayo de la senda fluvial afecte al Corredor del Aller

El desprendimiento en la senda fluvial. / JUAN CARLOS ROMÁN
El desprendimiento en la senda fluvial. / JUAN CARLOS ROMÁN

Reclamarán al equipo de gobierno que reclame al Principado su reparación «en el menor tiempo posible dado el peligro» de este desprendimiento

M. VARELA PIÑERES.

Los alleranos, conocedores y usuarios del paseo peatonal que discurre en paralelo al Corredor del Aller -entre las localidades de Moreda y Cabañaquinta- no se mostraron sorprendidos al encontrarse con el gran argayo que se produjo entre Piñeres y Corigos y que ha dejado prácticamente intransitable esta senda. El allerano Avelino Suárez, residente en la zona, manifestaba que «esto no va a quedar así, se irán cayendo rocas y tierra hasta llegar a la carretera-en referencia al Corredor del Aller-, hicieron la obra y nunca miraron para ella», apostillaba.

Los vecinos consideraron que «no se hicieron bien las cosas. Las escolleras están sueltas y cuando crece el río es un peligro» y recordaron otros argayos que se han producido cerca de esta carretera como el de Caborana, en el enlace de Corigos (cerca del actual). Por eso, son muchos los que consideraron que «de no repararse, va a ir avanzando unos pocos metros hasta llegar a la carretera». El temor de los usuarios de este paseo peatonal era ayer que «nadie se preocupe y que tarde en repararse incluso años porque, al final, van a decir que nadie lo usa y así quedará».

Consideraron que el argayo ha podido producirse por la crecida del río de los últimos días pero, según los vecinos, era predecible y se espera que desde el Ayuntamiento se reclame al Principado «a que proceda a su reparación en el menor tiempo posible». Por el momento, el alcalde de Aller, David Moreno, ha evitado pronunciarse al respecto.

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