«Nuestro cuerpo es nuestra carrocería», claman los ciclistas

Los ciclistas, parados en el arcén y, en primer plano, algunas de las chinchetas. / E. C.
Los ciclistas, parados en el arcén y, en primer plano, algunas de las chinchetas. / E. C.

La Guardia Civil investiga lo ocurrido el domingo en la N-634, en Meres, donde fueron arrojadas más de 5.000 chinchetas en el arcén de la carretera

CHELO TUYA GIJÓN.

«Quien lo haya hecho no se da cuenta de que nos pone en peligro. Los ciclistas no tenemos más carrocería que nuestro cuerpo. En este caso, no solo es el pinchazo de la rueda, es que los compañeros podían haber resbalado y caído sobre ellas».

David Ripoll no encuentra palabras para definir a la persona que el domingo tiró más de 5.000 chinchetas en el arcén de la carretera nacional 634, a la altura de Meres, en Siero. Tal y como adelantó EL COMERCIO, el vertido tuvo como objetivo a los ciclistas que, a primera hora de la mañana, circulaban por la zona.

Un autor al que busca la Guardia Civil y que se enfrenta a un supuesto delito de seguridad vial. Los agentes de la agrupación de Tráfico estuvieron ayer revisando la zona, después de que los ciclistas acudieran el mismo domingo al puesto de Noreña para avisarles de lo sucedido. Según fuentes de la Guardia Civil, por el momento «no se ha presentado ninguna denuncia», pero la investigación está siendo realizada con el objetivo de descubrir al autor y sus objetivos.

«Nos pone en gran peligro», afirma David Ripoll, presidente de Asturies ConBici

Mientras que del autor nadie dice tener sospecha, sus motivos sí son claros para los aficionados a la bicicleta. «Somos nosotros. El año pasado también nos hicieron lo mismo. Aparecieron chinchetas en la carretera», asegura Mario Iglesias, presidente del Club Ciclista Nava 2000. «No solo son las chinchetas en el asfalto, también son los lazos en el monte. Quien lo hace, insisto, no se da cuenta de que nos pone en grave peligro», apunta David Ripollo, presidente de Asturies ConBici.

«Es necesario más diálogo»

Ambos mostraron su «total rechazo» a este tipo de actos que, para Ripoll, tiene como origen «el posicionamiento que está logrando la bicicleta en la carretera. Cada vez es un medio de transporte más utilizado y alguno no parece llevarlo bien».

Para Mario Iglesias es «una gamberrada» que, en este caso, no tuvo más consecuencia que algunos pinchazos, «pero no debe repetirse», asegura. Sin embargo, Ripoll considera que verán nuevos hechos similares, «porque hace falta más diálogo. Lo estamos viendo con los atropellos y accidentes, hay que concienciar a todos de que la bicicleta es un medio de transporte».

En esa línea, recordó que «nosotros esta mos muy involucrados ahora en la campaña del metro y medio, la distancia mínima entre los vehículos y las bicicletas, pero también queremos recordar que se puede rebasar la línea continua para adelantar al encontrar a ciclistas». Porque, insiste, «nuestro cuerpo es nuestra carrocería».

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