La falta de sistema antiniebla provoca una caótica jornada en el aeropuerto de Asturias

La desactivación del sistema antiniebla del aeropuerto obliga a desviar y cancelar vuelos
Aeropuerto. La terminal asturiana, a última hora de ayer, con el panel que informa de los vuelos desviados y cancelados. / JORGE PETEIRO

Aviones procedentes de Madrid y Barcelona tuvieron que aterrizar en Santander. La conexión con Málaga se retrasó más de cuatro horas

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Llegó a las 11.50 horas de ayer al aeropuerto de Madrid y no puso los pies en Asturias hasta las 17.20. El trayecto, en condiciones normales, se realiza en poco más de una hora. Pero se tornó en una odisea para esta gijonesa y el resto del pasaje por la densa niebla con la que amaneció Asturias. A priori, esta circunstancia meteorológica no tendría por qué suponer grandes trastornos, ya que el nuevo sistema de aterrizaje con niebla -el ILS (Instrumental Landing Sistem), que costó casi medio millón de euros- se había reactivado en diciembre después de haber estado dos meses apagado para su actualización. El problema es que se dio de baja a los pocos días y, desde entonces, permanece inoperante.

En este tiempo, el avión calibrador se desplazó en tres ocasiones al aeropuerto de Asturias. En concreto, en diciembre, enero y febrero. Según ha podido saber EL COMERCIO, estos intentos resultaron infructuosos, puesto que el sistema dio error. Estaba previsto que el avión calibrador diera ayer otra pasada para verificar su estado, pero la espesa niebla lo impidió. «Tiene la guía de descenso, la llamada senda, fuera de servicio... Solo funciona la guía lateral, pero no es suficiente para un aterrizaje con precisión», explicaron fuentes del ámbito aeroportuario.

Así las cosas, parece que la solución a este grave problema podría retrasarse. Las consecuencias de tener desactivado el sistema de aterrizaje con niebla -instalado en el Principado en su máxima categoría- las sufrieron ayer cientos de pasajeros. La jornada se saldó con desvíos al aeropuerto de Santander, cancelaciones y numerosos retrasos, uno superior a cuatro horas. Al menos dos aviones que debían haber llegado a la terminal asturiana procedentes de Madrid tuvieron que ser desviados al Seve Ballesteros de la comunidad vecina. Lo mismo sucedió con otro desde Barcelona, cuya llegada se esperaba a las 09.20 horas, según explicó un portavoz del aeropuerto de Asturias.

Maniobra de aproximación

«El comandante nos dijo que iban a intentar hacer una maniobra de aproximación, pero que la situación era complicada y lo más probable era que tuviéramos que aterrizar en Santander», explicó una de las pasajeras afectadas. Como preveía, la operación resultó fallida y los pasajeros tuvieron que regresar a Asturias en autobús desde Santander. Para algunos el perjuicio fue mayúsculo, como para una mujer que había partido a las cuatro de la madrugada de un aeropuerto alemán y otro que había volado desde Casablanca (Marruecos). Ambos deben regresar a sus lugares de origen mañana. Además de los desvíos, se produjo una cancelación: la del vuelo que debía volar de vuelta a Madrid, ya que no pudo tomar tierra a primera hora de la mañana en Asturias.

El procedente de Barcelona previsto para las 9.20 horas también salió del aeropuerto Seve Ballesteros. Los pasajeros fueron trasladados en autobús. También hubo varios retrasos. El que más tiempo de espera acumuló fue el avión que voló desde Málaga, que debía aterrizar a las 7.45 horas y lo hizo a las 12. Asimismo, el vuelo que partió de Lisboa no pudo llegar a Santiago del Monte a última hora de la tarde, como estaba programado. De hecho, se aproximó a Asturias, pero tuvo que desviarse a Oporto con la previsión de regresar a la capital portuguesa. La situación generó tensión y protestas de los pasajeros, lo que llevó a la Policía lusa a establecer vigilancia, lo que acrecentó el malestar. Y el procedente de Sevilla, cuya llegada estaba prevista para las 22.10 horas, fue cancelado. La pista del aeropuerto andaluz también tuvo problemas y quedó bloqueada parte de la jornada. Tampoco llegó a la terminal asturiana el vuelo que despegó de Barcelona y debía tomar tierra a las 22.50 horas. En este caso, regresó a la ciudad condal.

Hoy, el vuelo operado por Volotea con destino Alicante ha salido con dos horas de retraso.

El dispositivo de aterrizaje con niebla tiene tres categorías y la de Asturias es la más alta: la III. Permite a los pilotos descender treinta metros sobre el umbral de la pista antes de tomar una decisión sobre la operación. Pero al estar desconectado y con la niebla registrada, debían quedarse por encima de los sesenta. Los bancos de niebla se mantuvieron toda la mañana en Asturias.

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica para hoy brumas y bancos de niebla en el interior y en zonas de montaña. Respecto a las temperaturas, descenderán notablemente, sobre todo los valores máximos. Asimismo, la Aemet prevé que se mantengan las precipitaciones, con más probabilidad en la primera mitad del día, de carácter débil y disperso. La cota de nieve se situará entre los 1.000 y los 1.200 metros. La Aemet ha establecido para hoy la alerta amarilla por fenómenos costeros en el litoral oriental, ya que se espera mar combinada del noroeste con olas de entre cinco y seis metros. Es el mismo nivel de riesgo marcado ayer, cuando la costa asturiana se vio azotada por olas de gran tamaño. Prueba de ello la ofreció la boya que Puertos del Estado tiene fondeada frente a la bahía de Gijón, que registró una ola de 6,28 metros de altura. Los ríos, que amenazaban con desbordarse, rebajaron su caudal ligeramente. Según la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, están en nivel de seguimiento dos ríos: el Narcea (a su paso por Pravia, Salas y Belmonte de Mirada) y el Pigüeña, también en Belmonte.

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