Desaparece un buzo vizcaíno en una inmersión a un pecio en Ribadesella

Los compañeros del submarinista desaparecido a su regreso al puerto deportivo de Ribadesella. / JUAN LLACA
Los compañeros del submarinista desaparecido a su regreso al puerto deportivo de Ribadesella. / JUAN LLACA

Sus compañeros le perdieron de vista a pocos metros de la superficie. Los GEAS y Salvamento Marítimo tratan de localizarle

TERRY BASTERRA RIBADESELLA.

Un buzo permanece desaparecido desde la mañana de ayer en aguas de Ribadesella. Se trata de Arístides Becares, de 56 años y vecino de la localidad vizcaína de Getxo, quien se había desplazado hasta la comarca del oriente de Asturias para realizar una inmersión al pecio del 'Neretva', un mercante de bandera croata que se hundió a dos millas de la costa riosellana en 1992 y que se ha convertido en un gran atractivo para los amantes del buceo de profundidad debido al arrecife que se ha formado en él y a la gran cantidad de peces que lo frecuentan.

Arístides, dentista de profesión y con consulta en Barakaldo, formaba parte de un grupo de siete personas integrado por buzos expertos del País Vasco y Cantabria. A primera hora de la mañana partieron del puerto deportivo de Ribadesella a bordo de la embarcación 'Ereba'. Aunque en un primer momento se pensó que el desaparecido podía haber quedado atrapado en una de las bodegas del pecio, posteriormente sus compañeros indicaron que fue nada más iniciar la primera inmersión cuando perdieron de vista a Arístides, a apenas unos metros de la superficie. La intensa corriente y la poca visibilidad hicieron que desapareciese en apenas unos segundos.

Los seis buceadores restantes no pararon de realizar sucesivas inmersiones para tratar de dar con el buzo mientras desde la embarcación trataban de dar con cualquier señal que les indicase su paradero. Poco después de las diez de la mañana el 'Ereba' daba aviso a Salvamento Marítimo y hasta el lugar se desplazó el helicóptero Helimer y las embarcaciones Salvamar 'Sant Carles', con base en el puerto de Llanes, y el remolcador 'Alonso de Chaves'. Por la tarde se incorporaron al dispositivo de rescate buzos de los GEAS de la Guardia Civil.

Arístides Becares, de 56 años, contaba con experiencia en este tipo de inmersiones

«No se veía nada»

Las condiciones de la mar ayer no eran las mejores. Al viento del norte se sumaba una corriente que arrastraba ya con fuerza a pocos metros de profundidad, según aseguraban otros buzos que habían salido por la mañana a realizar pesca submarina también en aguas de Ribadesella. La visibilidad tampoco era la mejor debido a la mañana lluviosa, con el cielo plomizo y las nubes bajas. Submarinistas riosellanos aseguraban que ayer «a cinco metros de profundidad ya no se veía nada». Todo ello dificultó las labores de búsqueda.

Los siete buzos del 'Ereba' contaban con la titulación necesaria para la práctica de submarinismo de profundidad -el 'Neretva' está hundido a cincuenta metros bajo la superficie del mar- y tenían gran experiencia en realizar inmersiones a pecios. De hecho, algunos de ellos se conocían principalmente de compartir afición y realizar viajes juntos para practicar esta actividad. Ayer especulaban con que su compañero podría haber sufrido algún tipo de indisposición nada más iniciar la inmersión, «quizás un infarto», apuntaban, ya que no encontraban otra explicación a lo sucedido. Salvamento Marítimo y la Guardia Civil retomarán hoy la búsqueda del buzo vizcaíno.

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