«Esto es un desmadre. A las diez de la mañana ya no hay dónde dejar el coche»

La ruta del Cares atrae a unas tres mil personas al día y «muchos marchan desesperados» por la falta de estacionamientos

L. MAYORDOMO GIJÓN.

En el concejo de Somiedo descansa estos días una pareja de Toledo encantada con la tranquilidad que se respira en esa zona. Cuenta Adriano Berdasco, presidente de Fastur, que llegaron procedentes del oriente de la región poco menos que «espantados», que intentaron hacer la ruta del Cares «y ni pudieron acercarse». En Poncebos, el propietario del restaurante y hostal del mismo nombre -con todas sus plazas ocupadas estos días- lo sabe muy bien. «El tema del aparcamiento es un caos. Un desmadre. Aquí, a las nueve y media o diez de la mañana ya no hay dónde dejar el coche. Y la mitad de los que lo consiguen quedan mal aparcados», cuenta Ramiro Campillo.

Él lleva años viéndolo. Los mismos que lleva reclamando, en vano, una solución. «Aquí debería haber un aparcamiento para mil coches, que dé servicio a la gente. Si se hace en Suiza, en Francia..., ¿por qué aquí no se va a poder? Aquí vivimos del queso y del turismo. Si espantamos al turista, ¿qué nos queda?», se pregunta resignado. Porque eso es lo que, asegura, está pasando. «La gente viene, ve cómo está esto de coches, que no puede aparcar y se estresa. A mí a la mínima se me meten en el parking del hostal. No es la primera vez que tengo que salir corriendo detrás de uno y lo alcanzo donde el funicular. Eso, cuando los veo».

En el entorno de la ruta del Cares, uno de los principales atractivos turísticos de la región, pueden llegar a concentrarse en agosto unas tres mil personas al día. «Muchos acaban marchando desesperados por la falta de aparcamiento», lamenta el hostelero. También en julio, y los fines de semana de prácticamente todo el año, debido a la masiva afluencia, «tenemos el mismo problema».

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