El 'violador del estilete' vuelve a la prisión tras consumar una agresión sexual en Oviedo

El 'violador del estilete', Félix Vidal Anido, a su entrada en la audiencia provincial de Lugo en septiembre de 2014.
El 'violador del estilete', Félix Vidal Anido, a su entrada en la audiencia provincial de Lugo en septiembre de 2014. / EFE

Félix Vidal Anido está acusado de la violación de una mujer el pasado 22 de diciembre. El lucense es uno de los mayores depredadores sexuales de la historia de España. Había salido de Villabona en 2013 por la 'doctrina Parot'

CECILIA PÉREZ OVIEDO.

Félix Vidal Anido, el conocido como el 'violador del estilete', se encuentra en el centro penitenciario de Asturias por un presunto delito de agresión sexual cometido en Oviedo el pasado 22 de diciembre, como así adelantó la edición digital de EL COMERCIO. El Ministerio Fiscal decretó su ingreso en prisión, comunicada y sin fianza.

Se trata de uno de los mayores depredadores sexuales conocidos en España. 56 violaciones y un intento de homicidio le llevaron a prisión en los años ochenta. Condenado a 73 años de cárcel fue uno de los presos beneficiados tras anularse la 'Doctrina Parot'. Ahora ha vuelto actuar y lo ha hecho en Asturias.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Asturias confirmaron que Féliz Vidal Anido «consumó» una agresión sexual el pasado 22 de diciembre en la capital del Principado. La víctima presentó la denuncia en dependencias policiales, un mes después, el día 22 de enero. Su testimonio propició la inmediata actuación de la Unidad Familia y Mujer (UFAM) de la Brigada Provincial de Policía Judicial. Tras la localización del 'violador del estilete' se procedió a su inmediata detención por un delito de agresión sexual consumada.

Félix Vidal Anido prestó declaración en las propias dependencias policiales e inmediatamente pasó a disposición judicial. Desde hace cinco días se encuentra en prisión preventiva, comunicada y sin fianza a instancias de la Fiscalía del Principado de Asturias. También se ha decretado una orden de alejamiento y comunicación respecto de la víctima.

Reincidente y sin reinserción

A sus 55 años, el historial de Félix Vidal Anido asusta. Fue condenado en 1981 a 24 años de cárcel por violar a 54 mujeres. En 1987, durante su primer permiso carcelario, que disfrutó en Lugo, reincidió de forma más violenta. Violó y apuñaló a una mujer que a punto estuvo de perder la vida. Por estos delitos fue condenado a setenta y tres años de cárcel que le llevaron hasta el centro penitenciario de Asturias. Cumplió 32 años de prisión. Salió de ella el 13 de diciembre de 2013. Fue uno de los presos beneficiados por la anulación de la 'Doctrina Parot'. No tardó en reincidir. En abril de 2014 fue condenado a 21 meses de prisión por un intento de agresión, también en Lugo. Félix Vidal no consiguió consumar la agresión gracias a la intervención de un hijo de la víctima. Cumplió condena en la prisión de Dueñas, en Palencia. La Fiscalía le había solicitado un total de nueve años por agresión sexual en grado de tentativa, pero solo fue condenado por coacciones. Salió de prisión el 31 de diciembre de 2015. Hasta ahora, era un hombre libre.

Una libertad que le llevó a fijar su residencia primero en el barrio de Teatinos de Oviedo, en noviembre de 2016. La presión vecinal ante el temor de convivir con un violador hizo que Vidal abandonara el barrio. EL COMERCIO logró hablar con él por aquel entonces: «Ahora tengo una vida normalizada y vivo con mi pareja. No tengo nada más que decir», aseguró a este periódico.

Lo último que se supo de él fue de su presencia en el concejo de Belmonte de Miranda en el mes de noviembre. En concreto en la localidad de Villaverde, donde algunos vecinos llegaron a asegurar que llegó a desempeñar algún «trabajo puntual» en la localidad.

Vigilancia limitada

Félix Vidal Anido era hasta hace cinco días un hombre libre. Había cumplido su condena pero los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad mantenían sobre él una «vigilancia limitada».

Con la ley en la mano no se puede actuar de otra manera. A pesar de que en el año 2010, en una de las últimas reformas del Código Penal, se introdujo una nueva medida conocida como libertad vigilada, solo aplicable a delitos sexuales y de terrorismo.

Sin embargo, al 'violador del estilete' no se le pudo aplicar porque ya había cumplido su condena y porque la última agresión conocida, antes de la violación cometida presuntamente el mes pasado en Oviedo, fue tipificada como un delito de coacciones. Precisamente, el hecho de haber cumplido conde pero arrastrar un historial delictivo tan peligroso desencadenó en una polémica sobre la reinserción de este tipo de depredadores sexuales.

El profesor de Derecho Penal de la Universidad de Oviedo y Criminólogo Javier Fernández Teruelo recordó, a preguntas realizadas por este diario, que este tipo de delincuentes poseen el «perfil más complicado de reinsertar». Desafortunadamente sus palabras se han materializado con una nueva víctima. Una mujer violada en Oviedo por uno de los depredadores sexuales más agresivos conocidos en España.

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