Detenidos doce miembros del clan 'Sandulache' que formaban una red de explotación sexual en Asturias

Detenidos doce miembros del clan 'Sandulache' que formaban una red de explotación sexual en Asturias

Las víctimas eran captadas en Rumanía y luego eran alojadas en Oviedo en pisos patera, en condiciones de hacinamiento e insalubridad

Cecilia Pérez
CECILIA PÉREZ

La Policía Nacional junto con funcionarios de la Agencia Trubutaria han detenido a doce miembros de una red de trata de blancas asentada en Asturias. Diez de esos miembros pertenecen a una de las organizaciones delictivas más activas asentadas en la región, conocidos como el Clan Sandulache, informaron fuentes policiales, a través de una nota de prensa. Sobre dos de los detenidos, además de la trata de seres humanos, pesan "multitud" de hechos delictivos como robos con fuerza, con violencia, hurtos y agresión sexual, entre otros.

Fue a raíz de diversas investigaciones lo que llevó a los agentes a la detención de los criminales. Las mujeres eran captadas en Rumanía donde se les ofrecía un trabajo en España. Una vez en el país, se trasladaban a Oviedo, en avión por norma general y acompañadas por algún miembro de la organización. En la capital asturiana centraron su cuartel de operaciones, porque fue aquí donde las mujeres eran alojadas en pisos patera, en condiciones de hacinamiento y de insalubridad. Una vez en Oviedo las mujeres descubrían el motivo real de su viaje que no era otro que el ejercicio de la prostitución. Parte de las ganancias obtenidas, más de 120.000 euros en ocho meses, fueron enviadas a Rumanía. Allí llegaba el dinero obtenido a través de empresas de envíos, donde la matriarca del clan, principal receptora del mismo, los destinaba a la construcción de inmuebles y compra de vehículos de alta gama. De hecho, en 2013 los investigadores desarticularon parcialmente esta trama, llegaron a cumplir prisión pero tras su paso por el sistema penitenciario, continuaron con el negocio y con las actividades delictivas.

Incomunicadas

A las jóvenes captadas en Rumanía y trasladadas a Ovieso, se les retiraba el teléfono móvil y se les impedía cualquier contacto con su entorno en Rumanía. Sobre las mujeres, la organización criminal ejercía un "férreo control". Lo hacían las propias mujeres que integraban la red criminal, algunas de las cuáles habrían vivido la misma situación que las recién captadas. Con el paso del tiempo, estas veteranas asumían ese "ascenso". Tal era la situación sufrida por las víctimas, que con el paso del tiempo llegaban a normalizar la situación vivida, incluso llegaba a dar por "buenos" los 200 euros semanales que les eran entregados si "se portaban bien", pese a generar más de 1.000 euros semanales. Las víctimas sufrían amenazas, agresiones y abusos sexuales por parte de los líderes de la organización.

Las investigaciones constataron que los miembros del clan se incrementaban con el paso del tiempo mediante la llegada de Rumanía de la matriarca, más hijos y sobrinos, casi siempre siendo menores, en la actualidad su edad ronda entre los 18 y 24 años. Estos eran los que aseguraban la continuidad del "negocio", con la idea de seguir con la captación de mujeres a través del conocido método del 'lover boy'. El incremento en el número de miembros del clan incrmentó a su vez el número de mujeres explotadas, alguna de ellas con la mayoría de edad recién cumplidas.

La Policía Nacional tiene habilitado un número de teléfono y un correo electrónico para facliliar la denuncia anónima y confidencial de este tipo de delitos: 900 10 50 90 y trata@policia.es

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