Un dispositivo de seguridad por tierra y aire blindó el santuario

Con un nivel cuatro de alerta antiterrorista y ante la masiva afluencia de fieles y curiosos a un lugar de marcado simbolismo, la Guardia Civil desplegó ayer el mayor dispositivo de seguridad registrado en el Día de Covadonga. Una veintena de agentes de la Unidad Especial de Intervención, Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) y patrullas territoriales vigilaron la zona desde primera hora reforzados con armas de fuego largas y chalecos antibalas. Por aire, un helicóptero del Instituto Armado inspeccionaba el valle del Auseva. «La seguridad absoluta, desafortunadamente, es imposible conseguirla, pero hacemos todo lo posible», señalaba el teniente coronel de la Comandancia de Gijón, Francisco Javier Puerta.

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