La pérdida de Daniel Rodríguez, «muy doloroso para Candás»

Numerosas personas se acercaron al tanatorio de Candás para reconfortar a la familia de Daniel Rodríguez.
Numerosas personas se acercaron al tanatorio de Candás para reconfortar a la familia de Daniel Rodríguez. / TAREK HALABI ALONSO

La villa se vuelca con la familia de Daniel Rodríguez, fallecido en Perlora | Familiares, amigos, profesores y vecinos lloran la trágica muerte de un estudiante «brillante» y «muy implicado en el pueblo»

L. BARBÓN / E. FERNÁNDEZ CANDÁS.

La villa candasina está de luto. La muerte repentina, el miércoles, de Daniel Rodríguez Prieto, de 22 años, ha dejado huella en la localidad, donde ayer no se hablaba de otra cosa. El silencio reinaba en el tanatorio de La Cruz a mediodía, momento en que quedó instalada la capilla ardiente. Hoy, a las cuatro y media de la tarde, su cuerpo será trasladado en comitiva al tanatorio de Avilés, donde será incinerado.

Cientos de personas, entre familiares, amigos, vecinos y profesores de Daniel Rodríguez desfilaron durante toda la jornada por el tanatorio de Candás para arropar a la familia; padres y hermano, y abuelos. Sus amigos, aguardaban en la entrada y sus rostros reflejaban la consternación. No tuvieron tiempo aún de asimilar lo que ocurrió el día anterior en la cala de los Curas.

Daniel Rodríguez Prieto aprovechaba sus últimas semanas en Candás. En septiembre, tenía previsto marchar a la Universidad Politécnica de Cataluña. Debido a sus buenas notas había sido admitido en un máster de visión por computador. Rafael Corsino González de los Reyes, uno de sus profesores de la Escuela Politécnica de Gijón (EPI), donde estudiaba, y tutor de su proyecto de carrera, destacó que «en clase era brillante, era de los alumnos con mejores notas y con ganas de aprender. Era muy agradable, de los estudiantes que quieres tener en tu clase. Había estado de Erasmus hace un año».

En similares términos se expresó el presidente del Victoria Club de Fútbol de Perlora, Manuel Alejandro Fernández. «Empezó aquí de crío hasta juveniles. Era un crack de chaval, nunca faltó a un entrenamiento ni puso una mala cara si no jugaba. Era una grandísima persona. Pertenecía a una pandilla grande de jóvenes muy implicada con el pueblo». Fernández comentó que «a la familia le va a costar mucho superar este trance». Según explicó, «no sé si tendría algún problema vascular pero en todos los reconocimientos que se le hicieron aquí nunca le detectaron nada».

María Teresa y María Paz Fernández Rodríguez, dos hermanas de Candás, también lamentaron que «lo que ha pasado es algo totalmente antinatural, un palo muy doloroso para el pueblo». Según comentaron, «los padres no eran de aquí pero tanto él como su hermano habían nacido aquí. Era una familia muy conocida y querida».

Ricardo García, propietario del pub El Pirata, lo conocía bien. «Era un chaval tranquilo y educado. Solía venir aquí con sus amigos que, como él, son gente fantástica, sanos, divertidos y amables. Nunca los vi meterse en ningún problema, todo lo contrario, colaboraban siempre en todo, echando una mano y animando todos los eventos que se hacen en verano». La alcaldesa de Carreño, Amelia Fernández, también se hizo eco del sentir del pueblo y se puso a disposición de los vecinos y de la familia para «ofrecer el apoyo que necesiten en casos como éste. Ver que la vida se lleva por delante a un joven con tantos proyectos es tan duro que deja sin palabras a un pueblo entero».

Y sin palabras también se quedó Luis Jimena, propietario del chiringuito Casa Juanito la mar salada, en la playa de Carranques de la Ciudad Residencial de Perlora. «Empieza el día bien y no te esperas que acabe así, con este drama. Habían estado comiendo en la terraza todo el grupo, muy majos y muy educados todos. Nadie se esperaba a mediodía que poco después iba a pasar lo que pasó». A su lado, su sobrino Jonathan, estudiante de la EPI también lamentaba lo sucedido. «Es una gran desgracia, no le conocía personalmente pero sí a algunos de sus amigos y son buena gente», dijo.

Las muestras de cariño en el tanatorio se sucedieron durante toda la jornada. Fue un día triste para Candás y para los candasinos. Mientras, en la cala de los Curas, también comentaban el suceso. Daniel había acudido a Perlora a disfrutar de su reunión anual con sus amigos. Se encontraba jugando a las palas cuando se desplomó. Fue imposible reanimarle.

Temas

Candas

Fotos

Vídeos