Poco tiempo para muchos exámenes

Avilés. La biblioteca Bances Cándamo ha tenido que ampliar su horario con motivo de la EBAU. / PRIETO
Avilés. La biblioteca Bances Cándamo ha tenido que ampliar su horario con motivo de la EBAU. / PRIETO

Los bachilleres asturianos apuran las últimas horas antes de presentarse a la EBAU | Algunos tienen claro qué carrera cursar, mientras otros aplazan la decisión hasta conocer la nota final de la prueba de acceso a la Universidad

P. S. / E. F. / C. P. GIJÓN.

Expectación, nervios y una última revisión de los apuntes. Cerca de 3.900 bachilleres asturianos apuran las últimas horas antes de comenzar el examen que marcará su futuro educativo a corto plazo. La Evaluación de Bachillerato para el Acceso a la Universidad (EBAU) se desarrollará desde mañana hasta el jueves, en su convocatoria ordinaria, como un puente hacia las expectativas de cada alumno, y un cálculo constante de puntos, notas y medias que les ayude a decantarse por alguna de las diferentes facultades en las que cursarán estudios durante, al menos, los próximos cuatro años, antes de dar el gran salto hacia el mercado laboral.

La mayoría de los alumnos se quejan del amplio temario del examen, para el que algunos llevan estudiando casi un mes, una vez terminaron el Bachiller con su correspondiente graduación. Es el caso de la gijonesa Marta González de Herrero, que tras cosechar una matrícula de honor en el instituto El Piles, busca ahora mantener su media de cara a poder seleccionar a su gusto la carrera. Su idea es matricularse en el doble grado de Relaciones Internacionales y Economía que oferta la Universidad Carlos III. Para eso sabe que necesita una nota media de un 13 sobre 14. «Me he organizado bastante bien los días e incluso me ha dado tiempo a repasar varias veces el examen de Historia, la materia más complicada por la cantidad de temas que incluye», afirmaba ayer quien tiene, sin duda, motivos de sobra para encarar la prueba con total confianza.

Una confianza que juega un papel muy importante en esta EBAU, la segunda, donde muchos alumnos no consiguen plasmar todos sus conocimientos por causa de los nervios. «Tienes que intentar ir tranquilo, porque quedarte en blanco en un examen supone un lastre tremendo», cuenta Juan Azul, quien, excepto para la asignatura de Matemáticas, también ha preparado el examen por su cuenta en la biblioteca de La Arena, en Gijón. «Los profesores lo pintan mucho más difícil de lo que realmente es. Es cierto que hay muchos temas, pero con una buena organización se preparan bien», afirma. En su caso, esperará a conocer la nota para decidir en qué grado matricularse.

Ampliación de horarios

«Hay poco tiempo y muchos exámenes». Así resumen Nuria Montero, Aleida Martínez y Eva Torga la preparación de las pruebas de acceso a la universidad. Estas tres estudiantes del colegio Auseva de Oviedo llevan preparando los exámenes desde que finalizaron el curso el pasado 9 de mayo. El centro de estudios Dolores Medio se ha convertido en su segundo hogar. «Vivimos aquí», bromea Montero. En su caso se suma la presión de la nota. «Quiero estudiar Medicina. Solo ofertan 150 plazas y la nota de corte es de 12,3 sobre 14», explica.

El tema de la organización es la clave. Las salas de estudio de la biblioteca municipal Bances Candamo de Avilés, con un total de 203 plazas, se quedan pequeñas para albergar a todos los estudiantes que acuden a ella para preparar la EBAU. Con motivo de la temporada de exámenes, ha tenido que ampliar su horario habitual y hasta el 25 de junio permanecerá abierta viernes y sábados de nueve de la mañana a una de la madrugada. Lucía García, que aspira a entrar en Enfermería, cree además que otro gran beneficio de estudiar en la biblioteca es que «aquí, si te surge alguna duda, siempre encuentras a algún compañero a quien preguntar y eso es muy importante».

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