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Javier Fernández, Coto y Llamazares, con menos votos que sus candidaturas municipales

Javier Fernández, Coto y Llamazares, con menos votos que las listas municipales de sus partidos
  • Mercedes Fernández, Emilio León y Nicanor García superaron el sufragio local de sus respectivos partidos

Las dos formaciones más votadas de Asturias siguen siendo el PSOE y el PP, de forma aún no del todo discutida. Sin embargo, el vencedor, el PSOE de Javier Fernández, ha registrado sin discusión posible su peor resultado de la historia autonómica del Principado. Su nivel más bajo de apoyos tanto en porcentaje como votos absolutos (142.080, que son 19.074 menos que el anterior peor registro, los 161.154 sufragios que obtuvo el propio Fernández en 2012, y que quedan a diferencias estratosféricas de los 284.972 votos con los que Vicente Álvarez Areces se hizo con el Gobierno regional en 1999, o de los 293.320 logrados por el PSOE en las primeras elecciones autonómicas, en 1983, cifra nunca igualada).

Tampoco está para muchas fiestas el Partido Popular. Dentro de una debacle general de la formación en todas las elecciones autonómicas celebradas el domingo, el PP de Mercedes Fernández fue el único que logró mejorar sus resultados de 2011, si bien sólo en porcentaje sobre el total de votos. Incrementó su participación en un 2% escaso, aunque ni siquiera logró sumar los 118.930 sufragios efectivos con los que en aquella convocatoria se quedó con 10 diputados, uno menos que ahora. Con todo, el peor resultado histórico en cifra global de votos del PP asturiano fueron los 108.111 votantes que en 2012 optaron por Mercedes Fernández como su favorita para ser presidenta del Principado. Ahora ha podido incrementar esa cifra hasta los 115.935. Hay en el partido quienes recordaban ayer mismo que la mejor cifra histórica del PP en unos comicios autonómicos multiplica por dos veces y media la actual. Fueron los 272.495 votos con los que Sergio Marqués accedió a la Presidencia del Principado en 1995, con 21 escaños.

Para aclarar estas malas cifras, la explicación es multifactorial. Pero por encima del lógico desgaste de la labor de gobierno del PSOE en el Principado y del PP a nivel estatal, la aparición de Podemos se perfila como una de las causas principales. La encuesta del CIS prácticamente clavó los resultados de la formación que encabezan Emilio León y Daniel Ripa, que logró 9 escaños y, sobre todo, que fue capaz de multiplicar por dos sus apoyos respecto a la única referencia previa, las elecciones europeas de mayo de 2014. Hace un año, el partido morado ya fue la sorpresa, al conseguir que 51.417 asturianos votasen que ‘sí se puede’ en Bruselas (un 13,67% de los votos, en unos comicios menos participativos). Ahora, la sorpresa no fue tan grande, porque la ola ya se intuía, pero la magnitud de los apoyos se dobló, al llegar a los 102.178 votos y un 19,02% del total de sufragios.

Que uno de cada cinco votantes opte por la oferta del partido asambleario es un aldabonazo como pocas veces se ha dado en la historia autonómica. En los últimos años, sólo la primera comparecencia ante las urnas de Foro superó en éxito a los actuales números de Podemos, si bien la génesis de una y otra formación difiere tanto que hace ambos fenómenos difícilmente comparables.

Precisamente, el descalabro de Foro a nivel autonómico es otra de las grandes noticias que ha deparado la votación del pasado domingo. Bien sea por la decisión de Francisco Álvarez-Cascos de no encabezar la candidatura, bien porque la ciudadanía esté en desacuerdo con la línea seguida por Foro durante los últimos cuatro años, el caso es que Foro se ha quedado en 44.283 votos, prácticamente una tercera parte de los 124.518 con los que en 2012 fue la segunda fuerza regional con 12 diputados. Ahora es quinta y tiene 3 parlamentarios. Cuando Foro presentó su candidatura de estas elecciones, fuentes del PP comentaron que «Cascos tiene todo calibrado y coloca a Isidro Martínez Oblanca como número cuatro porque quiere asegurarle que sea diputado regional, ya que no va a poder seguir en Madrid tras las siguientes elecciones». Ni siquiera llegó a eso.

Tal vez en ese cálculo, si es que llegó a darse, influyó una mejor expectativa basada en las previsiones del voto municipal. Porque ahí Foro resistió algo mejor. En particular, en Gijón, donde 36.183 ciudadanos apostaron por Carmen Moriyón y su equipo para seguir al frente del Ayuntamiento. Pero el caso es que de esos, sólo 19.051 introdujeron también en la urna autonómica la papeleta encabezada por Cristina Coto. Poco más de la mitad.

Los 17.132 votos de más para Moriyón a nivel local se los repartieron, en lo autonómico, el PP (que pagó su crisis municipal sumando sólo 15.214 sufragios, pero que a nivel autonómico se situó en su base social gijonesa, con 22.310 votos) y Ciudadanos, que sumó 3.880 votos más en Gijón para la Junta General que para el Ayuntamiento (11.938 por 8.058). También tuvo más tirón en Gijón la lista autonómica de Gaspar Llamazares que la candidatura local de IU, encabezada por Aurelio Martín. El primero obtuvo 15.052 apoyos, por 11.533 del segundo. Tal vez por un cierto trasvase de votos hacia el candidato municipal del PSOE, José María Pérez, que en Gijón logró 1.810 votos más que su vecino y correligionario Javier Fernández.

Pero la recuperación de influencia y poder municipal, en el caso de IU, es un hecho. Recupera una Alcaldía tan querida para la coalición como Grado, y consolida Lena y Castrillón, entre otras y, muy significativamente, suma 73.247 votos en el total de los comicios municipales, 9.133 más que los que recibe para el Principado.

El fenómeno de Foro en Gijón se repitió en algunos concejos más, como Salas o Ribadesella, donde el tirón de los alcaldes de Foro logró mantener unos niveles de apoyo municipales que prácticamente multiplicaron por dos los recibidos por la formación a nivel autonómico en esos concejos. El alcalde salense, Sergio Hidalgo, recibió 2.138 votos para gobernar con mayoría absoluta, pero en Salas sólo 1.197 ciudadanos apoyaron la lista occidental de Foro. ¿Beneficiados? Podemos se llevó 457 sufragios a la contabilidad autonómica en un municipio en el que no optaba a la Alcaldía. Ciudadanos, en idéntica circunstancia, se llevó 62 votos. El PP logró 670 votos para su lista autonómica y se quedó en 410 en la local. El caso de Ribadesella es prácticamente igual.

Foro, que se presentó en 63 municipios, recibe aún un cierto empuje en las listas municipales, en las que sumó un total de 65.706 votos para sus aspirantes a alcaldes y concejales, lo que supone 21.180 votos más que los recabados por Cristina Coto y sus compañeros para la Junta General.

Ese aspecto, la presencia en las candidaturas municipales, es un punto a trabajar tanto por parte de Podemos como, en especial, de Ciudadanos. Las marcas blancas del partido de Pablo Iglesias sumaron en los 25 municipios en los que concurrieron un total acumulado de 78.071 votos, una cifra que podría haber crecido con aportaciones significativas que recibió la lista autonómica los municipios donde no concurría a las municipales. El mismo fenómeno experimentó Ciudadanos, que en sólo 13 candidaturas a Alcaldías sumó 25.558 votos, que podrían haberse acercado más a los 38.197 sufragios de las autonómicas en el caso de haber contado con una base municipal y una organización más asentada de lo que el partido de Albert Rivera, por el momento, tiene.

Terceros en abstención

Por otra parte, Asturias fue la tercera comunidad más abstencionista en los comicios del domingo, sólo superada por las autonomías insulares, Baleares y Canarias. Un 37,79% de los convocados a las urnas no votaron, si bien el 62,21% de participación que se registró en el Principado aún supone un incremento muy sustancial respecto a los catastróficos datos de participación de los comicios de 2012, cuando apenas un 51,15% de los asturianos en edad de ejercer su derecho a votor lo hicieron. Esos once puntos de diferencia pueden también explicar en parte la fuerza con la que Podemos y Ciudadanos han entrado en la escena política autonómica asturiana.