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Oviedo se vuelve de izquierdas

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Agustín Iglesias Caunedo saluda a simpatizantes en el hotel Barceló tras comparecer ante los medios de comunicación. / Alex Piña

  • Caunedo repite el resultado de De Lorenzo en 2011, pero Somos, PSOE e IU sumarían mayoría absoluta

  • El PSOE tiende la mano a Taboada, que necesitaría también el voto de IU para lograr la investidura como alcaldesa frente a los 11 ediles del PP

Tiempos interesantes. Aunque a medida que avanzaba el escrutinio, los resultados del PP mejoraban, la irrupción de Somos como segunda fuerza y el suelo electoral del PSOE amargaron la victoria (la séptima consecutiva) de los populares en la capital del Principado. Los 11 concejales de la lista encabezada por Agustín Iglesias Caunedo empatan con los que suman Somos (6) y PSOE (5) y parece más factible un acuerdo entre ambos que el imposible entre los socialistas y Foro de hace cuatro años.

La llave queda en manos de Ciudadanos que obtuvo 2 ediles y de IU, con 3. En realidad, de estos últimos. Solo la lista encabezada por Roberto Sánchez Ramos puede quitar o poner rey. Sus tres concejales, con los de Somos y PSOE suman la primera mayoría de izquierdas en el Pleno desde hace casi un cuarto de siglo. El temido «tripartito radical de izquierdas» que agitó Caunedo durante la campaña está ahí. Al alcance de un acuerdo.

El primero en llamar a un entendimiento fue el propio Roberto Sánchez Ramos que urgió a Somos y PSOE «a acordar un programa unitario» y pidió a «las organizaciones sociales que nos emburrien» en la misma dirección. No habló, sin embargo, de quién sería el candidato a la Alcaldía. Sí lo hizo el socialista Wenceslao López: «Parece que los ovetenses han votado una alcaldesa», afirmó ofreciendo su apoyo a Ana Taboada, la cabeza de lista de Somos. Ella recogió el guante y pidió a votantes y militantes del PSOE que ayuden a que Oviedo «sea la capital del cambio»

Amarga victoria

Ese posible acuerdo quitará el sueño a un Agustín Iglesias Caunedo que puede presumir de haber mejorado el resultado que en 2011 obtuvo su predecesor Gabino de Lorenzo (34,3 frente al 33,7%). También de ser uno de los pocos candidatos electorales de su partido que no ha sufrido un duro castigo en estos comicios locales y autonómicos. Las buenas noticias, sin embargo, se acaban aquí. El candidato popular compareció ante la prensa tan solo para decir que el de ayer es «un gran resultado», en un «momento complicado». No admitió preguntas. El ambiente en la fiesta electoral del hotel Barceló era lúgubre.

A la amarga victoria del PP contribuyó de manera decisiva que los votantes que hace cuatro años se pasaron a Foro Asturias no han vuelto pese a los llamamientos a la unidad del voto de centro derecha.

El partido de Álvarez-Cascos pagó ayer las veleidades de su grupo municipal y su cambio de candidato a mitad de carrera. La lista encabezada por Carolina Morilla no alcanzó el 4% de los votos, por el 20,7 que hace cuatro años. No tendrá representación en la próxima Corporación. Son siete ediles que desaparecen. Quizá los resultados por colegios y mesas electorales ayuden a aclarar a dónde han ido o no los votos que arrebataron en 2011 a Gabino de Lorenzo y que no parece probable, por ideología, que hayan acabado en Somos.

La desaparición de Foro deja a Caunedo sin otro posible aliado que Ciudadanos, pero los dos concejales logrados por la lista que encabezaba Luis Pacho Ferrera, que logró el respaldo del 8,5% de los votantes, no bastan.

¿Taboada alcaldesa?

Todos los focos quedaron apuntando a la candidata de Somos: la abogada Ana Taboada, que todavía pasó un mal trago hace siete días al intervenir en el mitin de Pablo Iglesias en La Corredoria. Con un 19,06% de los votos y tras un inicio vacilante en la campaña por sus problemas con Equo, Somos se convirtió ayer en su debut en la segunda fuerza política en el Ayuntamiento de Oviedo. Emulando, desde el otro lado del espectro político, la irrupción fulgurante de Foro hace cuatro años. A Taboada le acompañarán otros cinco concejales de la candidatura de unidad popular respaldada por Podemos. Con un edil más de los que obtuvo ayer el PSOE, parte con ventaja de cara a un acuerdo de gobierno y con el apoyo que ayer le prestó públicamente Wenceslao López.

En el PSOE había caras de circunstancias. El posible final de la hegemonía del PP no ocultaba ayer que el partido obtuvo su peor resultado en unas elecciones municipales, con un 18% de los votos. También había rabia porque el millar largo de votos que les sacó Somos quizá se podría haber invertido con mayor apoyo de la Federación Socialista Asturiana o de algunos dirigentes locales y de parte de los ahora exconcejales.

Oviedo se vuelve de izquierdas

Baja participación

Para desconcierto de politólogos, con nuevas fuerzas emergentes y cabreo latente, la participación electoral cayó del 65,7% de hace cuatro años al 60,3%. Parte puede explicarse por la coincidencia con el partido entre el Real Oviedo y el Cadiz, disputado ayer tarde en el Carlos Tartiere. De hecho, los datos de participación eran a primera hora de la mañana mejores que los de 2011, para desplomarse a medida que avanzaba la tarde.

Cinco puntos porcentuales pueden parecer pocos, pero en números absolutos en 2011 votaron 10.500 ovetenses más que ayer: 119.168 frente a los 108.606. Un puñado de sufragios más que significativo. Las grandes victorias electorales del PP en la ciudad se sustentaban en una alta participación en los distritos electorales del centro de la ciudad, muy superior a la de los barrios. Sin los datos por mesas y colegios, queda por ver si la mayor parte de ese aumento de la abstención se ha producido en el centro, como parece indicar el escrutinio, en perjuicio de PP y Foro, en menor medida.

También saber si Somos se nutre de la misma base electoral que Podemos o ha logrado ampliarla como parece. Taboada mejoró en cuatro punto largos el resultado obtenido por la 'casa madre' en su debut en las elecciones europeas del año pasado. De aquella, Podemos fue primera fuerza en varias mesas de La Corredoria y estuvo cerca, siendo segunda o tercera por poco margen, en los colegios electorales de barrios como Pumarín, Fozaneldi, Teatinos o Ventanielles.

No hay comparación fácil. Somos no existía hace cuatro años, aunque parece lógico pensar que parte del voto que pierden los socialistas haya recaído en la candidatura de unidad popular de Taboada, que también habría captado parte de los casi 3.400 votos que retrocede IU, que pasó de 13.394 a 9.972 sufragios, retrocediendo en porcentaje de voto del 11,3 al 9,3. Aún así, los de IU y los 4.500 que retroceden los socialistas no bastan para explicar los 20.514 votos que recibió Taboada. Menos aún si se tiene en cuenta que la participación fue ayer más baja que hace cuatro años.

Una renovación en peligro

Todo son hipótesis. Nada estará seguro hasta que el día 13 los nuevos concejales se sienten en el salón de Plenos para votar por su candidato a alcalde. Un acuerdo a tres pondría fin a cinco lustros de gobiernos del PP. También precipitaría a buen seguro varias renuncias entre la candidatura que acompañó a Agustín Iglesias Caunedo, que hizo un notable esfuerzo por incorporar caras ajenas a la política y que podrían retornar a su actividad profesional de quedarse en la oposición.

El resultado puede significar también que el PP se quede sin modelo en Asturias. Mientras su candidata regional, Mercedes Fernández, celebraba haber ganado un diputado más que en 2011, el partido se volvía irrelevante en Gijón y algo menos en Avilés o Siero y puede perder la capital.

El relevo tranquilo entre Gabino de Lorenzo, ayer de nuevo ausente como lo ha estado toda la campaña, y Agustín Iglesias Caunedo en el partido y en la Alcaldía ha quedado a medias. Pendiente de un hilo, de un acuerdo de otros. Ni la 'revolución del modelo Oviedo', ni la apuesta por la 'modernidad', ni obras, ni el talante negociador demostrado... todos los esfuerzos e inteligencias de Caunedo para ser distinto y mejor que De Lorenzo pueden no haber bastado. Ayer, desde el atril, destacó que el proyecto del PP es el de los ovetenses, el del 34% de ellos. El problema es que los otros suman más: Somos y PSOE, el 37%. Ese es el cambio.

Por el camino han quedado Antonio Masip, Álvaro Cuesta, Leopoldo Tolivar, Paloma Sainz y, accidentalmente, Alfredo Carreño. Todos socialistas que no pudieron evitar la investidura de un alcalde del PP. Ahora que hay una oportunidad, no será socialista.