Empieza el juicio por el caso de la niña muerta al atragantarse con un maíz

Los padres de la menor, con una foto de la niña. / E. C.
Los padres de la menor, con una foto de la niña. / E. C.

La fiscalía solicita un año y medio de cárcel para una médica del HUCA acusada de negligencia profesional por no practicar una broncoscopia

O. S. GIJÓN.

Cuatro años después de la muerte de la niña de 18 meses atragantada con un grano de palomita, arranca el juicio en el Penal 1 de Oviedo. En el banquillo de los acusados se sienta la médica del Hospital Central de Asturias (HUCA) que atendió a la pequeña, natural de Luiña (Ibias). La fiscalía solicita para la procesada una condena de un año y medio de cárcel y cuatro de inhabilitación profesional. La acusación particular eleva la petición a cuatro años de prisión y seis años de inhabilitación para ejercer la medicina. El juicio está previsto que se celebre en cuatro sesiones hasta el 24 de noviembre.

Hoy está citada a declarar la procesada, quien en la actualidad ejerce como médica fuera del Principado. También están llamados como testigos los padres de la menor, dos médicos del HUCA (un pediatra y una MIR de Cirugía Pediátrica que atendieron a la niña en el HUCA) y cinco médicos de Cangas del Narcea (tres del hospital y dos de Tormaleo), además de los peritos forenses.

Respaldo del Sespa

La familia de la niña interpuso una denuncia por vía penal contra la médica que se encontraba de guardia en el Hospital Universitario Central de Asturias al entender que actuó de forma negligente al no realizarle a la pequeña una broncoscopia. Esta técnica -sostiene la acusación- hubiera permitido extraer a la niña el grano de maíz del pulmón y, considera la familia, podría haberle salvado la vida. El Sespa y la defensa de la facultativa señalan que actuó de forma correcta al no practicarle la prueba por los riesgos que entraña y solicitarán la libre absolución.

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