«Esta costera de la xarda supone el 70% de sus ingresos, lo van a pasar mal»

Maniobras para que el 'Alvi' pudiera recuperar su posición tras volcar el lunes en el puerto de Lastres. / E. C.

El patrón mayor de Santoña, donde tiene su base el barco que volcó en Lastres, apunta que el 'Alvi' no estará listo antes de dos meses

Lucía Ramos
LUCÍA RAMOS

Una grúa de 35 metros de pluma y con capacidad para levantar más de cien toneladas y más de tres horas y media de complicadas maniobras. La operación para enderezar el 'Alvi', el barco que volcó en el puerto de Lastres el lunes por la tarde con toda su carga de xarda, se llevó a cabo con éxito en la mañana de ayer. Tomaron parte en los trabajos para devolver el barco, que había quedado completamente volcado, a su posición original, dos buzos, los cuatro tripulantes de la embarcación y varios operarios de la empresa Punto Kilómetro Cero.

En primer lugar, los buzos procedieron a asegurar la nave mediante el uso de cables y varias eslingas especiales para soportar grandes pesos. A continuación, y con gran cuidado para evitar daños mayores, el gruista comenzó a izar poco a poco el barco hasta que, finalmente y pasado el mediodía, el 'Alvi', con base en Santoña, volvía a estar a flote.

Las maniobras fueron seguidas por otros pescadores y numerosos curiosos que se acercaron hasta el puerto de Lastres, donde -señalaban los más veteranos- nunca antes había sucedido nada similar. Tampoco los operarios de la grúa recordaban haber participado en una operación como ésta. «Sí que estamos habituados a sacar o meter barcos en el agua, pero, por fortuna, nunca habíamos visto uno volcado así. Ahora te da hasta cosa, pues vemos al resto de naves llegar con la pesca del día y te parece que en cualquier momento vencen», comentaba uno de los gruistas.

Una vez enderezada la embarcación, sus tripulantes subieron a bordo y se afanaron en echar los restos del pescado que aún quedaban en ella, así como en recuperar los escasos enseres que no se habían perdido. «Físicamente estamos bien, pero anímicamente... Imagínate», acertaba a decir uno de los tripulantes del pesquero cántabro, hijo del patrón del mismo, mientras ponía a secar varios cuadernos con anotaciones. Se trata de una nave familiar tripulada habitualmente por el patrón, sus dos hijos y un cuarto ayudante. Ninguno de ellos resultó herido, pues pudieron saltar del barco antes de que volcase del todo, pero según apuntaba el resto de profesionales de la mar presentes en el puerto, con toda probabilidad no podrán continuar faenando en esta costera de xarda.

Alcance de los daños

«Seguramente se les haya estropeado toda la maquinaria eléctrica de puente, como mínimo», valoraba un pescador. «Todavía no conocemos el alcance de los daños», se limitaba a señalar el hijo del patrón.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Santoña, Miguel Fernández, explicaba que «ahora hay que intentar sacar rápido el motor y que actúen los mecánicos. Tienen un par de meses de trabajo por delante». Esa era la intención del patrón y sus hijos: comprobar si el motor funciona y, en ese caso, regresar a su puerto base, en Santoña, para proceder a la reparación de la nave. En caso contrario, deberá ser transportado por tierra. De momento, hoy se prevé que una empresa de limpieza acuda y se pueda sacar el motor.

El presidente de los pescadores de Santoña -y de la Federación de Cofradías de Cantabria- insistió en que su principal preocupación, y la de todos los compañeros, no es por el barco, sino por la familia. «Estaban esperando esta costera como agua de mayo y se encuentran con esta desgracia. Claro que ha sido menor de lo que podía ser, pero esta costera les puede suponer el 70% de los ingresos de todo el año y ahora se van a ver en una situación bastante delicada: no hay ingresos y lo van a pasar mal». Desde la cofradía, indicó, «intentaremos ayudar todo lo que podamos, pero es que esta costera es fundamental».

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