España negocia 300 toneladas más de merluza cantábrica por intercambio

«Si eso se confirma y cambia la distribución, la flota litoral podría quedar mejor que este año, pero sigue el problema con la xarda», dice Dimas García

E. C. GIJÓN.

España negocia un incremento de 300 toneladas de merluza cantábrica mediante intercambio con otro país, ya que el Tope Admisible de Capturas aprobado por la Unión Europea no es ampliable, según dijo ayer a EL COMERCIO el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de Asturias, Dimas García, que fue informado al respecto por el secretario general de Pesca, Alberto López-Asenjo García.

«Si dicha negociación fructifica -indicó García- y se hace una buena redistribución de la cuota por artes, como venimos reclamando desde hace tiempo, la flota de litoral podría quedar incluso algo mejor que este año, en lo que a merluza se refiere. Pero el problema sigue existiendo con la xarda, ya que el estudio socioeconómico encargado por el ministerio para justificar un cambio de reparto no va a estar todavía acabado con vistas a la campaña de 2018, así que en eso probablemente vamos a seguir igual».

El Gobierno regional, según indicó ayer la consejera de Desarrollo Rural y Recursos Naturales, María Jesús Álvarez, también está en estrecho contacto con el Estado para aplicar la gestión menos negativa posible de las cuotas acordadas.

El Principado cree que el ministerio es «más sensible y receptivo» que el PP asturiano

La consejera reiteró su juicio negativo por las pérdidas de cuota que previsiblemente agravarán la circunstancia de que la flota de litoral solo tuvo cuota este año para seis meses de faena, en lo referido a la merluza, y ocho días, en el caso de la xarda. Sobre el compromiso de la Secretaría General de Pesca de realizar una redistribución por artes, María Jesús Álvarez se mostró muy cauta y dijo que «hay que esperar», pero dio un voto de confianza a López-Asenjo, a la vez que aprovechó para criticar al PP asturiano, porque «en todo caso, tenemos la sensación, por lo publicado en prensa, que el secretario general de Pesca es consciente del problema que tiene la flota asturiana y es más sensible y receptivo que el PP de Asturias, lo cual no deja de ser duro».

De momento, a la espera de la concreción de esas novedades pendientes, la consejera insistió en la reclamación de compensaciones económicas que palíen la pérdida de actividad de los barcos.

Las lanchas quieren trabajar

El nuevo recorte de las cuotas pesqueras en el caladero cantábrico afecta a todo el sector pesquero. Y las rulas no son una excepción, según dijo a este periódico el gerente de LonjaGijón-Musel, Simón Arrizado.

«Vivimos del caladero cantábrico y cualquier reducción es negativa y nos afecta. Si hay menos pescado, hay menos descargas, y menos subastas, así que perdemos todos», dijo Arrizado, especialmente preocupado por la campaña de la xarda, «que es una de las principales para nosotros».

LonjaGijón-Musel tiene en la costera del bonito su principal fuente de ingresos, pero ha realizado en los últimos años un esfuerzo importante para captar subastas de xarda, con resultados positivos.

En ese contexto, una rebaja del 20% en la cuota de xarda constituye una amenaza tras el ajuste económico forzado por impagados y que previsiblemente devolverá este año a la rula gijonesa a números positivos. La solución, apunta Arrizado, será buscar más barcos de arrastre, que tienen asignado un cupo mayor, porque la flota de pincho de litoral ya el año pasado trabajó sólo semana y media.

A su juicio, las compensaciones económicas, aunque llegaran, no son la solución preferida por los pescadores, nunca para los comercializadores, como ayer explicaba en estas mismas páginas el mayorista Romualdo Campillo, ya que «las lanchas quieren poder trabajar, no que tengan que compensarlas por nada». El caso es que, en Asturias, «la mayoría de la flota es artesanal, que es la más perjudicada».

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