Las facultades admiten que hay cursos que «dulcifican» su exigencia

Gráfico

Aseguran que la «rebaja» se da en el primer año y lo achacan a que las pruebas de acceso no criban y a una mala orientación preuniversitaria

SARA GARCÍA ANTÓN GIJÓN.

Las distintas facultades que dan forma a la Universidad de Oviedo han detectado que en varios grados hay una tendencia a «bajar los niveles de exigencia» en las asignaturas de primer curso. Una «dulcificación» de los criterios que responde a varios factores. El primero, evitar que esas materias pasen a formar parte del Informe de Asignaturas de Bajo Rendimiento. Y otro, la inadecuada preparación con la que los estudiantes acceden a la titulación universitaria que ellos mismos han elegido.

Así se explica en el informe antes citado, que el lunes fue presentado en el Consejo Social de la Universidad y en el que las propias facultades critican con dureza el resultado de las pruebas de acceso a la Universidad. «No cumplen con su función selectiva», sostienen los centros, que entienden que a partir de ahí se genera toda una serie de problemas posteriores. Y es que, opinan, los estudiantes llegan a la Universidad sin haber recibido la orientación adecuada sobre qué estudiar.

«No se trata tanto de falta de conocimientos (en quien los posee) sino en el hecho de que esos conocimientos no se adquieren cursando las asignaturas de Secundaria correspondientes porque los orientados no les advierten de su importancia para los estudios universitarios que desean cursar», se cita en el documento.

Así, al final, el primer curso universitario «se convierte de hecho en uno selectivo». Para tratar de superar esta situación, los centros proponen aumentar el número de asignaturas llave, evitar los grupos comunes y separar la docencia por grados. Sugieren también incluir 'numerus clausus', reducir el número de alumnos por grupo y establecer clases de apoyo, «cursos cero que cumplan su verdadera función», o intensificar las acciones tutoriales.

Unas quejas que, además, tuvieron su eco en las conclusiones del informe, que califica de «efecto colateral no deseado» esta rebaja del nivel de exigencia aunque asegura que se trata de «situaciones puntuales, que se corrigen de curso a curso». Aún así, sí propone la necesidad de articular mecanismos que permitan a las facultades «ejercer sus competencias en la ordenación y organización de los estudios».

«Precariedad de medios»

Unos recursos que, se indica en el informe, no siempre son los necesarios. «En algún caso, especialmente la Facultad de Economía y Empresa, se hace una amarga reflexión sobre la falta y precariedad de los medios humanos y materiales para afrontar las exigencias de una enseñanza de calidad», dicen los centros. En algunas de estas facultades, puntualizan, ya se han creado grupos de trabajo para analizar la marcha de los grupos, como es el caso de la Facultad Jovellanos.

No obstante, el informe sobre las asignaturas de bajo rendimiento concluye que en general la Universidad de Oviedo no tiene problemas con la tasa de rendimiento -la relación porcentual entre los créditos superados y el total de los matriculados en un curso- que mejora cada año. De 153 asignaturas críticas se ha pasado a 93. Y es que, destaca el estudio, las facultades están trabajando de manera «muy intensa para corregir las anomalías» que se van detectando.

Más noticias

Fotos

Vídeos