Conmoción por la muerte de un niño de cinco años ahogado en la piscina de la granja escuela de Soto del Barco

El cuerpo del menor fue trasladado en el coche fúnebre hasta el Instituto de Medicina Legal, en Oviedo. / MARIETA

Izan Álvarez Pérez, vecino de Pravia, disfrutaba del día con sus primas en la instalación cuando se produjo la tragedia

CRISTINADEL RÍO RIBERAS DE PRAVIA.

Consternación y dolor en Soto del Barco por la trágica muerte del pequeño Izan Álvarez Pérez, de cinco años y vecino de Pravia, que falleció ayer por ahogamiento en la piscina de la granja escuela Palacio de la Bouza, en la localidad de Riberas de Arriba. El suceso, que enmudeció a la localidad y que investiga la Policía Judicial de la Guardia Civil, ocurrió alrededor de las cuatro y media de la tarde, cuando el niño disfrutaba junto a unas primas de una jornada veraniega en la piscina de Soto del Barco. El cuerpo del menor fue trasladado a media tarde al Instituto de Medicina Legal, en Oviedo, donde hoy se le practicará la autopsia.

Hijo único de Miguel y Elena, embarazada de seis meses, Izan Álvarez había ido a pasar la jornada al Palacio de Bouza con sus primas y estaba previsto que, al término del día, su familia pasara a recogerlo. La Guardia Civil, alertada del suceso, desplazó hasta allí varias dotaciones, entre ellas a los agentes de la Policía Judicial que habrán de determinar las causas del ahogamiento. Tomaron declaración a los responsables de la instalación y a la monitora que encontró el cuerpo del menor. En medio del abatimiento general, todo parecía confuso.

La mayoría de los cerca de noventa niños que se encontraban en el recinto, entre campamentos de varios días y de jornada diaria, fueron trasladados al exterior de la granja para evitarles el trasiego de los agentes de la Guardia Civil y los rostros de dolor de quienes sabían lo que había ocurrido. La empresa decidió suspender sus actividades, incluidas las de los campamentos. A lo largo de la tarde, los padres fueron pasando a recoger a sus hijos. Algunos, incluso, sin que desde el Palacio de la Bouza les hubiera dado tiempo a avisarles. Alertados por la noticia del ahogamiento que se extendió como la pólvora, se personaron en la granja escuela. La precipitada recogida de los menores dejó algunas cremas solares y toallas olvidadas en la piscina.

La empresa canceló los campamentos en los que participaban cerca de noventa pequeños

Tanto el abogado de la empresa, Pedro Hontañón, como el alcalde de Soto del Barco, Jaime Menéndez Corrales, se acercaron hasta la granja donde ocurrió el luctuoso suceso. El primero, para asistir a sus clientes en lo que pudieran necesitar en un momento tan delicado. Según afirmó, habrá que esperar a la investigación de la Policía Judicial para conocer las causas de lo ocurrido. Tan solo confirmó el pesar que invade a los responsables de la instalación. El segundo, quiso trasladar su pésame en persona e interesarse por lo sucedido. «No se sabe nada», acertó a decir a la salida.

En contexto

La noticia de la muerte de Izan se propagó de inmediato en un concejo «en el que casi todos nos conocemos». Izan jugaba en el equipo no federado del club Villa de Pravia. Las muestras de dolor y las condolencias viajaron hasta Cudillero, de donde es la madre, Elena Pérez, embarazada de seis meses, según confirmó un amigo íntimo de la familia.

La granja escuela se ubica en el recinto que en su día ocupó el Palacio de La Bouza, de principios del siglo XIX. Es una vasta propiedad que incluye la casa palaciega, la de los guardases, una panera, una capilla y la piscina, en la que los niños entran en contacto con los animales y la naturaleza. La empresa ofrece una amplia oferta de cursos, talleres y campamentos y es muy popular entre los padres de toda Asturias con niños pequeños.

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