Un fallecido y destrozos en Llanes y Puerto de Vega, balance del temporal en Asturias

El fuerte temporal derribó parte del espigón de Puerto de Vega. /Eloy Alonso
El fuerte temporal derribó parte del espigón de Puerto de Vega. / Eloy Alonso

En Luarca la marejada causó daños en las embarcaciones amarradas a puerto, rompiendo botes y produciendo destrozos en la maquinaria de alguno de los navíos

Paloma Lamadrid
PALOMA LAMADRIDGijón

Pese al intenso oleaje registrado ayer en la costa de Tapia de Casariego, la Guardia Civil pudo localizar el cadáver del pescador desaparecido el miércoles. El cuerpo sin vida de José Manuel F. I., de 63 años, fue recuperado a primera hora de la mañana por la Guardia Civil en el pedrero de la playa de ElFigo. No llevaba ropa, indicio de que llegó a estar en la mar y fue batido por las olas antes de ser devuelto al pedrero, según explicaron fuentes de la Benemérita. Por el momento, se desconoce si sufrió una caída o fue arrastrado por un golpe de mar.

La Guardia Civil recibió el aviso de la desaparición en la tarde del miércoles, después de que la auxiliar de ayuda a domicilio que atendía al fallecido alertara de que el hombre no se encontraba en su casa y que parecía que no había pasado allí la noche. En su búsqueda, los agentes y varios familiares encontraron, en una zona escarpada de un acantilado cercano a su vivienda, varios utensilios que fueron identificados como propiedad del desaparecido –unos plásticos y una pala–, por lo que desde el principio se mantuvo la hipótesis de que había caído a la mar. Según explicaron sus vecinos, José Manuel F. I. era aficionado a la pesca y solía bajar al arenal para coger cebo y palos, a pesar de que tenía movilidad reducida porque le había dado un ictus. El rastreo se vio dificultado por el fuerte oleaje que azotaba la costa, en alerta por olas de hasta ocho metros.

El dispositivo de búsqueda se reinició a las ocho y media de la mañana con un helicóptero y varias patrullas de la zona, y el cadáver fue encontrado cuarenta minutos después. El finado, que era ganadero jubilado, deja un hijo, Mateo. El funeral se celebrará mañana, a las tres de la tarde, en la iglesia parroquial de Campos y Salave. Las autoridades hacen un llamamiento a la prudencia, para que los ciudadanos eviten acercarse a los lugares más próximos a la mar cuando está activa la alerta naranja.

En contexto

Multas de 200 euros

En este sentido, el concejal de Seguridad Ciudadana de Gijón, Esteban Aparicio, recordó que la Policía Local tiene potestad para sancionar a las personas que incumplan las advertencias de los agentes. «Todo el mundo está súper avisado, pero hay personas que siguen poniéndose en peligro. Y no solo a ellas, también a los profesionales de seguridad que van a tener la obligación de rescatarlas si pasa algo», subrayó el edil forista. Aparicio recordó que la Policía Local gijonesa pone multas por infracciones similares, como las impuestas el pasado verano a varios bañistas que ignoraron las advertencias de los socorristas en la playa de San Lorenzo. El Ayuntamiento de San Sebastián no ha dudado en aplicar la normativa de forma estricta. Así, los agentes multaron a doce personas entre el miércoles y ayer por saltarse el precinto de seguridad y exponerse a olas de nueve metros. La sanción es de 200 euros.

El oleaje rebajó su potencia a lo largo de la pasada jornada respecto de la anterior. Aún así, la boya dePuertos del Estado fondeada frente a la bahía gijonesa registró una ola de 7,51 metros de altura. La alerta bajó ayer a rango amarillo por fenómenos costeros y así se mantendrá hoy, según la información de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Aun así, las olas causaron daños en varios puertos asturianos. En Puerto de Vega (Navia), afectaron a la parte superior del espigón del oeste, que sufrió el derribo de más de veinte metros de hormigón. Los daños no se han podido valorar, al no poder acceder al espigón a causa del temporal, pero ya se vislumbra que «la estructura está inclinada hacia el este», indicó el patrón mayor de la Cofradía Nuestra Señora de la Atalaya de Puerto de Vega, Adolfo García. Además, se mostró preocupado por la desaparición de dos bloques de hormigón de la parte este del puerto, que pueden ir a parar al canal de entrada.

En Luarca, la marejada causó daños en las embarcaciones amarradas a puerto, acabó con las barandillas del Muelle Nuevo y rompió la pasarela de madera de acceso a los almacenes de pescadores. La costa oriental también sufrió los embates del Cantábrico. En Llanes, causó desperfectos en casi diez metros del muro del paseo de San Pedro. Según explicó el concejal de Playas, Javier Ardines, el agua entró en la rula y dejó el suelo cubierto de arena. En Ribadesella, resultó afectada la barandilla de la playa de Santa Marina, así como el surtido de la Punta el Pozu. El recuento de daños en Colunga incluyó la senda de las huellas de los dinosaurios, en la playa de La Griega, aunque no fueron de gran envergadura. Por su parte, el paseo de la playa de La Espasa, en Caravia, quedó lleno de arena y rocas.

Respecto a Villaviciosa, un vecinos se llevó un susto mayúsculo cuando estuvo a punto de ser tragado por las olas en la playa de Merón. Por suerte, consiguió distanciarse antes de que lo arrastrase la corriente. La parroquia de Tazones, la más afectada habitualmente en estas ocasiones, se despertó ayer con la arena de la playa a la entrada de los establecimientos más cercanos al puerto. «Algo que no se pueda solucionar con una escoba», bromearon los vecinos. Uno de los deterioros más importantes fue la rotura de un telescopio ubicado en el puerto para poder disfrutar del horizonte.

En cuanto al concejo de Castrillón, el Ayuntamiento mantuvo cerrado el acceso a La Peñona de Salinas, así como el aparcamiento de la playa de El Dólar, por razones de seguridad. Según la Agencia de Meteorología, la alerta amarilla por fenómenos costeros se mantendrá hasta las 12 horas de hoy.

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