Fauna indeseada en el casco urbano

Una rata corre por el paseo de Begoña.
Una rata corre por el paseo de Begoña. / E. C.

Las empresas de sanidad ambiental alertan del aumento de las plagas por la rebaja en los contratos de los ayuntamientos

P. LAMADRID GIJÓN.

Son unos vecinos invisibles en muchos casos, pero pueden poner en riesgo la salud de las personas con las que 'conviven'. Ratas, cucarachas, carcomas, mosquitos y hormigas, incluso palomas y gaviotas, causan quebraderos de cabeza a buena parte de la población en algún momento. De hecho, en los últimos tiempos, son frecuentes las quejas vecinales por la aparición de plagas de distinto pelaje en pleno casco urbano. Para la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla), una de las principales causas de esta proliferación de roedores, insectos y determinadas aves es la reducción del presupuesto destinado por los ayuntamientos a este ámbito de actuación.

«Es imposible que una empresa seria haga un trabajo de calidad con los precios de licitación que se están ofertando», señala Ana Palacios, vocal de Anecpla en Asturias. En algunos ocasiones asturianos, apunta, los contratos para mantener a raya a las plagas «tienen un presupuesto que es la mitad del que era en 1994». Asegura esta experta que, por ejemplo, para evitar el crecimiento de las poblaciones de roedores especies indeseadas, los operarios «deberían ir alcantarilla por alcantarilla, como mínimo, una vez al mes» en una ciudad de tamaño medio. El método consiste en colocar el veneno para ratas o rodenticida «en un bloque parafinado para que no le afecte la humedad», explica Vanesa Álvarez, bióloga y directora técnica de la empresa Plagastur. Mediante un alambre, se cuelga de la tapa, de modo que los roedores terminan por ingerirlo y, a la postre, mueren.

LOS CONSEJOS

Residuos
Cerrar bien las bolsas de basura para evitar olores.
Ventilación
Mantener una ventilación adecuada para eliminar olores y tener una temperatura adecuada.
Medio acuático
Evitar agua estancada.
Sumideros
Revisar los desagües es vital para prevenir las plagas de cucarachas.

Con las partidas presupuestarias que dedican el grueso de los ayuntamientos, según Palacios, «no da ni para que los técnicos vayan una vez al año a poner el veneno». Los vecinos de Oviedo conocen de primera mano las molestias que generan las poblaciones de ratas incontroladas. Sobre todo, aquellos que residen en barrios como La Florida, Villafría o Montecerrao, donde los roedores se multiplicaron con rapidez meses atrás. Para frenar esta problemática, en marzo, se adjudicó un nuevo contrato para la desratización y el control de plagas en la capital asturiana, por un período de dos años y un importe cercano a los 55.000 euros. Trimestralmente, la adjudicataria realiza actuaciones en todos los lugares públicos y debe dar respuesta a los avisos y denuncias que se reciban en un plazo máximo de un día.

En Gijón, es la Empresa Municipal de Servicios de Medioambiente Urbano (Emulsa) la encargada de las tareas de desratización en zonas públicas, en especial en los conductos de saneamiento. Los espacios de actuación delimitados dentro del casco urbano van rotando, de modo que, periódicamente, los operarios actúen en cada una de ellas. Asimismo, Emulsa realiza estas labores a petición vecinal. Pero las ratas no son la única amenaza para la salubridad de los ciudadanos. Las cucarachas suponen un grave contratiempo durante todo el año.

En Asturias, las hay de dos tipos: la 'Blatella germánica', también conocida como cucaracha rubia, y la 'Blatella orientalis', característica por su intenso color negro. Esta última suele extenderse por la alcantarillas de las ciudades. La rubia suele hallarse en locales de hostelería, en concreto cerca de los electrodomésticos, «porque va al calor», apunta Álvarez. El sistema más efectivo para acabar con estos temidos insectos es el gel. «Se ponen puntos de esta sustancia donde esté el problema y ni siquiera hace falta abandonar la vivienda porque no es tóxico ni para personas ni animales», apunta la vocal de Anecpla.

Hormigas en verano

Con la llegada del calor, otros animales que proliferan en los hogares son las hormigas. También un preparado específico en forma de gel es el método que ofrece más probabilidades de éxito. Dado que las hormigas se alimentan unas a otras -fenómeno que se conoce como trofalaxia-, el producto llega al hormiguero y así se logra acabar con el exceso de población. Respecto a las aves, palomas y gaviotas son las que mayores trastornos causan en las ciudades. Precisamente, la empresa adjudicataria de controlar a estas últimas en Gijón está a punto de terminar la campaña de retirada de nidos, que comenzó en mayo.

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