Más de 319.000 visitantes pasaron por el recinto en la primera semana

Numeroso público se agolpaba ya desde primera hora para entrar en la Feria.Xxxx

La media diaria es inferior a la de 2016, pero Muñiz confía en «el buen negocio para los expositores»

G. POMARADA

Con ocho días a sus espaldas, la Feria Internacional de Muestras alcanzó el sábado su ecuador con la cifra de 319.848 visitantes. La media diaria registrada en la primera mitad de la cita se sitúa en las 39.981 personas, 4.670 menos que la media registrada en 2016, cuando cada día acudieron al recinto 44.651 personas.

«Es una muy buena entrada, todo el mundo que está en la Feria lo ve», expresaba ayer el presidente de Fidma, Álvaro Muñiz. Más allá de las cifras, recuerda que el interés pasa por un «buen negocio de los expositores y el disfrute de los visitantes, un hecho ampliamente conseguido», valoraba. A pesar de la comparativa del arranque con respecto a la pasada Feria, en la que se marcó el récord histórico de las entonces sesenta ediciones, la proyección del director de la Feria para este 2017 pasa por «como mínimo alcanzar la cifra del año pasado». Esta edición, indica Muñiz, «Begoña está mejor colocado, un martes, que es mejor que tenerlo un lunes» y, por primera vez, no coincide con el día del SabadellHerrero, jornada en la que la entidad regala entradas a sus clientes.

El 15 de agosto es tradicionalmente uno de los días de mayor afluencia al recinto, junto con la ya celebrada jornada de las personas mayores, el pasado lunes 7. Ese día, los intermitentes chubascos y el descenso de temperaturas dejaron en el recinto una inhabitual estampa, con los mayores llegados de León resguardándose de las inclemencias del tiempo bajo el soportal del pabellón central. De hecho, fueron los visitantes de la comunidad vecina que acudieron en excursión programada de antemano el grupo más nutrido de visitantes, con una menor presencia de mayores llegados de las distintas localidades cercanas a Gijón.

Las condiciones meteorológicas son uno de los factores que influyen en la afluencia de visitantes. «El primer día estuvo gris, esos días que aquí funcionan», indicaba el presidente de Fidma. No obstante, Muñiz recuerda que tampoco los días de sol son los más favorables para la cita. «Cuando viene un julio malo, en agosto la gente está ávida de playa», explicaba. Con un verano atípico, con días plenamente estivales intercalados con jornadas de bajas temperaturas, el primer rayo de sol motiva el éxodo masivo hacia los arenales, tal y como ocurrió ayer. «Lo que más cambia las cifras es la primera hora de la mañana, las tardes sé que las tengo llenas. Si por la mañana están en la playa o en el merendero no están aquí y eso es lo que marca la diferencia», apuntaba. «Las comparaciones dependen de muchas cosas». Para Muñiz «los números son herramientas, no son leit motiv» y el principal objetivo de la Feria son «los negocios y la satisfacción» de visitantes y expositores. «Importa que el año que viene tenga un 90% de repetición de expositores porque eso significa que les fue muy bien por estar aquí y que además tenga presiones de gente que quiere entrar o ampliar».

Récord de la 60 edición

El pasado agosto, un total de 714.424 personas pasaron por el recinto ferial, el mayor volumen alcanzado en todas las ediciones. El dato mejoró en más de siete mil visitantes los registros de 2015, cuando llegaron a 706.649, e incrementó con una holgada diferencia el elevado registro de 2009, con 711.252 visitantes.

El récord de la última Feria coincidió con un verano histórico en Asturias en cuanto a afluencia de turistas. En el periodo estival de 2016, el Principado superó por segundo año consecutivo el techo de los dos millones de visitantes. En cuanto a la Gijón, la ciudad superó los 400.000 turistas anuales y las 800.000 reservas. En el primer semestre de 2017, el turismo aumentó en Asturias en un 9%.

Fotos

Vídeos