La Corporación Masaveu rinde homenaje a sus trabajadores

Un grupo de visitantes, ante los cuadros que se exponen en el estand de la Fundación Masaveu.

Una colección de lienzos y una serie de utensilios de trabajo rescatados desde el siglo XIX conforman la exposición

P. A.

La secular Corporación Masaveu siempre tiene en consideración darle la pincelada más artística a la Feria de Muestras con una exposición de lienzos cedidos por la fundación de la empresa. En su espacio, sobrio, elegante y luminoso, los visitantes pueden contemplar siete pinturas de los artistas Evaristo Valle, Magín Berenguer. Mariano Moré, Enrique Martínez-Cubells, Pelayo Ortega, Juan Martínez Abades y Daniel Quintero.

El eje central del pabellón es un homenaje a aquellos que la Corporación Masaveu considera «su gente»: mineros, pescadores y obreros en general. Para ello, junto con las pinturas, se ha rescatado una serie de objetos que estos trabajadores empleaban en el desarrollo sus oficios desde los albores de la Corporación a finales del siglo XIX. Dos enormes libros de contabilidad que recogieron los datos financieros de la empresa en 1891 son un buen ejemplo. Con el detalle de que «no se pueden abrir porque son antiguos y bastante delicados», explicaba María Fernández, la guía de la exposición.

Las vitrinas contienen en su interior los objetos, protegidos y mostrados con el cariño que merecen. Hay una corneta que avisaba a los obreros de las voladuras en las canteras y un genéfono, una especie de teléfono primitivo sin batería que se alimentaba de la propia energía acústica de la voz y servía para comunicar puntos difíciles o con riesgo de explosión. Ambos aparatos proceden de la fábrica de Aboño. Desde la de Tudela Veguín se ha traído una balanza analítica con tal nivel de precisión que es capaz de distinguir valores inferiores al miligramo.

«Pero la gente suele venir por la pintura» comentaba Fernández frente al cuadro del mierense Pelayo Ortega que plasma la fábrica de cementos de La Robla. Resalta la capacidad del pintor para llenar de una cálida luz naranja una escena tan típicamente fría y árida como una cementera. Como no podía ser menos, el gijonés Evaristo Valle también tiene un espacio para él. 'Faena carbonera' es el nombre del lienzo y refleja el compromiso de Valle con la gente trabajadora y humilde en general, pescadores y mineros en particular.

Los trabajadores del mar también aparecen en las pinturas de Martínez Abades y Martínez-Cubells. En la obra de este último está contenida una escena de unos pescadores faenando en el puerto industrial de Bilbao, otro de los focos empresariales de Masaveu. «La colección también trata de mostrar el contraste entre la revolución industrial y el mundo rural; la transición a una España más urbana», aseguraba Fernández al término de la visita y justo antes de hacer de guía para los visitantes al estand, como Carmen, de Gijón, quien aseguró que esta muestra de arte es lo que más le presta de la Feria.

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