«Existe la ciberguerra, hay ataques entre países que no se cuentan»

Dispositivo de memoria que suplanta un teclado para robar información. :: FOTOS: DANIEL MORA/
Dispositivo de memoria que suplanta un teclado para robar información. :: FOTOS: DANIEL MORA

Forenses informáticos repasan la evolución de la delincuencia en la red

GLORIA POMARADA

Un adolescente rebelde hackea el sistema informático de su instituto para modificar sus notas. Con esta premisa comienza la película 'Juegos de guerra' y del mismo modo dan sus primeros pasos los hackers fuera de la pantalla. «Esa película de los ochenta es el inicio de todo para muchos de nosotros, en aquella época los atacantes no eran malos en realidad; eran estudiantes, gente que estaba aprendiendo y hacía alguna travesura de vez en cuando». Lo cuenta Modesto Álvarez, experto es informática forense, que ayer compartió parte de sus conocimientos en ciberseguridad en una conferencia celebrada en el estand de Gijón, dedicado este año a la evolución tecnológica.

De esos pioneros «traviesos» que experimentaban sus posibilidades en la red, los piratas informáticos pasaron en los noventa al «underground, a hacer cosas más serias y ser perseguidos», explica el también vicedecano del Colegio de Ingenieros Técnicos Informáticos. «En los años 2000 se empezó a profesionalizar, a hacerlo por dinero». La aparición del interés económico coincide con la revolución de internet, con «todo el mundo conectado, incluidos países con legislación más relajada. Así empezaron a aparecer las organizaciones criminales». Esos ciberdelincuentes «son gente normal y corriente que reciben un sueldo, trabajan de ocho a tres cometiendo delitos informáticos y el resto del día lo dedican a la familia».

Con la profesionalización de los hackers, la finalidad de los delitos «es la misma que la de la mafia: chantajes, robos bancarios...», enumera el forense informático. La vuelta de tuerca definitiva en materia de piratería informática llegaría con la conexión de empresas e industrias a internet. «Comienza el ciberterrorismo y los ataques, no es solo una cuestión de que te roben el dinero. Puede morir gente». El primer gran ataque virtual se registró en Irán en 2010 y el causante fue un 'gusano' de nombre Stuxnet «supuestamente de Israel y Estados Unidos», precisa Álvarez. El blanco del virus informático, las plantas nucleares iraníes. Un auténtico juguete de guerra que logró hacerse con el control de un millar de máquinas responsables de la producción de materiales nucleares y a las cuales el gusano dio orden de autodestruirse. «Existe la ciberguerra, hay ataques entre países que no se cuentan. Se han ido conectando a internet aviones, coches... El peligro está pasando».

«Cacharros» del hackeo

No solo plantas nucleares o grandes empresas, el ciudadano de a pie es también objetivo de los ciberdelincuentes. «Tenemos mucha información sensible en el ordenador de casa, como fotos personales, datos bancarios o claves de acceso a redes sociales, en las que nos pueden suplantar». Algunos de los «cacharros» de los hackers fueron ayer desvelados por el programador César Granda. Desde un router con aspecto de garrapata capaz de «hackear todas las wifis que hay alrededor y hacerse pasar por ellas para robar toda la información personal» hasta un dispositivo USB de memoria con una tarjeta integrada que, al conectarse el ordenador, se hace pasar por un teclado para extraer datos sin hacer saltar las alarmas del antivirus. «Esto es una guerra. Hay protección, pero los delincuentes siempre encuentran una vía».

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