«Algunos ingenieros siguen estancados en el siglo XIX»

Félix Baragaño, Enrique Pérez, Pedro López Ferrer y Juan Carlos Campo./DAMIÁN ARIENZA
Félix Baragaño, Enrique Pérez, Pedro López Ferrer y Juan Carlos Campo. / DAMIÁN ARIENZA

El presidente del Cogiti, José Antonio Galdón, apuesta por una modernización de la profesión inspirada en Europa

PABLO PARACUELLOS

Los ingenieros tienen tres fechas consecutivas reservadas para ellos en la Feria de Muestras. Ayer, el equinoccio, el día estuvo dedicado a los ingenieros técnicos industriales y fue el presidente del Colegio de Graduados en Ingeniería de la rama industrial e Ingenieros Técnicos Industriales del Principado (Cogiti), José Antonio Galdón quien se encargó de dibujar la hoja de ruta para el futuro de su profesión. Como no podía ser menos, la jornada estuvo presidida por el decano del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales del Principado de Asturias, Enrique Pérez.

Durante la ponencia que ofreció en la sala Mirador, Galdón criticó que el oficio se encuentra, hoy en día, «muy segmentado» y la modernización «necesaria» por el gremio de ingenieros pasa por la unión no solo dentro de España sino también de cara a Europa.

Modelo anglosajón

Para Galdón, la UE es ejemplo y modelo para la ingeniería española. Abogó por extrapolar el modelo profesional anglosajón e irlandés; modelo que además el Cogiti adoptó en 2012 y que permite a sus ingenieros convalidar su titulación con la de un profesional de las islas británicas. También se ofrece un currículum homologado por el propio colegio cuya principal finalidad es «trasladar seguridad las empresas y particulares que quieran contratar un ingeniero». Este sistema, llamado plan de Desarrollo Profesional Continuo (DPC) es también «un fiel reflejo del compromiso con su profesión de los ingenieros colegiados», ya que plantea una especie de escalera en la que cada peldaño está determinado por el grado de formación y experiencia laboral. Va de 'Junior' a 'Expertise' y pasa por 'Senior' y 'Advance'; pasar de uno a otro sule ocupar unos cuatro años e implicaría más responsabilidad y sueldo.

Aseguró que ahora mismo el Gobierno español también ha apostado por el porvenir del gremio de ingenieros ya que está promoviendo la inclusión del plan de Desarrolllo Profesional Continuo que garantizaría las ventajas de los colegiados del Cogiti para los de todo el país, «siempre con la mirada puesra en la Unión Europea», añadió.

«La figura del ingeniero que se corresponde con nuestros tiempos es la del 'ingeniero 4.0', que «valore las aptitudes individuales del profesional en lugar de la rama concreta que haya podido estudiar». Para el presidente del Cogiti existe una descordinación entre el mundo académuico y el profesional: «No está al mismo nivel la ingenieria en sí con las titulaciones». Criticó que en España no sea necesaria la formación continua para poder ejercer la profesión. Además, el cambio es obstaculizado por «algunos ingenieros estancados en la mentalidad del siglo XIX que distingue entre ingenieros superiores e ingenieros inferiores».

«Ser buena persona»

Por la mañana, Antonio Ramírez ofreció una 'showcoferencia' -como él la llama- en la que mezclaba mantras de autosuperación y clips de audio del banco de sonidos vertebrados por las transiciones de una presentación de PowerPoinr. Ramírez desveló sus claves para el éxito en tan solo cuarenta minutos entre las que se incluyen aspectos como: «No importa si eres empollón o perroflauta, lo más importante es ser buena persona».

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