Pasado minero, futuro renovable

Héctor Barrero y Raúl González, en los colgadores de ropa de los mineros dentro del estand de Hunosa.
Héctor Barrero y Raúl González, en los colgadores de ropa de los mineros dentro del estand de Hunosa. / DANIEL MORA

Tras sumar 41.474 currantes en 50 años, Hunosa apuesta por las nuevas energías

GLORIA POMARADAGijón

La compañía Hunosa cumple este 2017 su medio siglo de existencia y lo celebra con la recuperación de un papel protagonista en la Feria de Muestras. En esta edición, la hullera estatal cuenta con su propio pabellón institucional, ubicado en la zona de restauración y ambientado como una de esas 55 minas que han marcado su historia. Tras un paréntesis de tres años, la pasada edición Hunosa volvía a la Feria con un nuevo producto en cartera, la visita al pozo Sotón. El carbón, cuentan desde la compañía, «es un producto que se vende con años de antelación», por lo que su presencia en un evento destinado a mostrar la mercancía parecía ajeno a la vieja hullera. Sin embargo, la irrupción de nuevas fuentes de energía obliga a adaptarse. Biomasa, geotermia o biogás son algunas de las propuestas renovables que se presentan en la Feria, sin olvidar la venta de suelo industrial y la oferta turística del pozo Sotón. Visitas subterráneas y en superficie, juegos de escape o rodajes de cine son las actividades con la que, desde 2015, tratan de mantener vivo este bien de interés cultural, integrado en los 578 inmuebles que atesora su patrimonio minero.

Fragmentos del Candín

Vagonetas y una tradicional entibación en madera dan la bienvenida a un estand que muestran guías mineros. A un lado, la recreación de una casa de aseos y una lampistería permiten al visitante retrotraerse a aquellos años en los que la mina era la principal ocupación de asturianos y trabajadores llegados de toda España. En total, 41.474 son los mineros que han integrado Hunosa desde 1967. Resisten de aquella época los bancos en los que se cambiaban mientras acallaban los temores a accidentes, las perchas en las que colgaban sus monos tras largas jornadas de trabajo mediante un curioso sistema de poleas que elevaba ropa y botas para su secado en altura o las taquillas plagadas de pegatinas con convocatorias de huelgas y logotipos de sindicatos. Todas ellas, piezas originales recuperadas del pozo Candín que, junto a la reproducción de una rampla, permiten al visitante experimentar la dureza del trabajo bajo tierra.

Los cinco mil kilómetros de galerías subterráneas o los 101 millones de toneladas de carbón extraídos son algunas de las cifras del último medio siglo, recopilado en los paneles de la exposición que cuelgan del estand tras su paso en los últimos meses por el Ridea. La conmemoración de la efeméride llegará el viernes 11, día de Hunosa, con la presentación de un sello de Correos conmemorativo del aniversario y un matasellado a cargo del Grupo Minero Coleccionista (Grucomi). Esa jornada, los 1.200 empleados de la entidad entrarán de forma gratuita al recinto.

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